Común, el festival de periodismo para no-periodistas

¿Cómo pensar, entender y explicar la ciudad a través del periodismo?

Un festival de periodismo que no se pareciera a los eventos hechos por y para periodistas. Nada de foros, nada de mesas de discusión ni debates solemnes. Tenía que parecerse más a los festivales de música que a los congresos de periodismo que sólo interesan a la gente del ámbito. Esa fue la premisa sobre la cual el Festival Común empezó a construirse. La inspiración vino de una carpa que puso un periódico en el festival Glastonbury de Inglaterra. Luis Sánchez Barbosa, director de la revista Territorio, estuvo ahí. “Ellos tenían un ambiente como de sábado en la mañana, cuando te levantas, te sirves un café y lees tu periódico preferido. Después hubo un par de shows en la carpa, pasaba el día y de repente se te olvidaba que estabas en el stand de un periódico”, recuerda.

Querían lograr un evento de periodismo como nunca antes se había visto en Guadalajara. Entonces surgió entre el equipo de Territorio la idea de invitar a estudiantes del último semestre de preparatoria a involucrarse. Fuera del ambiente de los medios de comunicación, pareciera que sólo las carreras de periodismo en las universidades hacen algo por fomentar el oficio entre las nuevas generaciones. Pero a las preparatorias, donde están quienes pronto habrán de decidir a qué dedicarse, no suelen tomarlas en cuenta. Ni para sugerir a los alumnos que pueden estudiar algo como esto. Había ahí una oportunidad que nadie estaba aprovechando.

El experimento inició con una cita que obtuvieron con la directora del bachillerato Pedro Arrupe S.J. Cuando llegaron, los mandaron con otra persona que recomendó a un periodista dando clases en el plantel. Se refería a Julio González, quien ya tenía un tiempo publicando una columna en el diario Más Por Más y que actualmente escribe en la web Okupo +. Junto a él hablaron con los alumnos y organizaron en equipos a quienes aceptaron la invitación a participar en el festival.

El objetivo de la invitación era que los estudiantes se interesaran en vivir la experiencia de plasmar sus inquietudes reportajes que abarcarían todo el proceso de planeación, trabajo de campo, entrevistas, edición y retroalimentación por parte de periodistas reconocidos a nivel local y nacional. Se conformaron cuatro equipos y se sumó uno más del Instituto de Ciencias A.C. “Los meses previos, les dejaba como tarea, leer crónicas y las comentábamos en clase. Veíamos las temáticas, las herramientas narrativas y qué nos hacían sentir los autores de los textos”, relata Julio González. “Pienso que esta parte combinada con la producción de una crónica fue algo que marcó a varios de los estudiantes-participantes”.

 

Pensar la ciudad desde el periodismo

Semanas antes del festival, los alumnos empezaron a hacer entrevistas e investigaciones acerca de los temas que eligieron. Se les pidió que abordaran problemáticas de su vida cotidiana, y que pudieran enmarcarlas en los ejes temáticos de comunidad, medio ambiente, cultura, espacio público y movilidad. “Para las entrevistas previas buscamos organizaciones de la sociedad civil que estuvieran vinculadas a esos temas, por ejemplo el Colectivo Ecologista de Jalisco para el reportaje de medio ambiente, o Cuadra Urbanismo para temas comunidad y de movilidad”, explica Angel Melgoza, editor de Territorio.

“¿Cómo pensar la ciudad desde el periodismo?”, era la pregunta que el festival pondría sobre la mesa. Lo que en un principio se había planeado como una actividad sólo para estudiantes, amplió sus miras en el momento en que los organizadores conocieron el lugar donde se desarrollaría. A unos cuantos metros de la primera redacción de Territorio, en la colonia Seattle de Zapopan, un enorme jardín en la parte trasera de una casa les pareció el sitio ideal para llevarlo a cabo. Entonces surgió la idea de involucrar al público en general en distintos talleres que se realizarían de manera simultánea el mismo día del festival, además de la actividad con los estudiantes.

El sábado 5 de marzo de 2016 tuvo lugar la primera edición del Festival Común de Periodismo. Empezó en la redacción de Territorio con una mesa de planeación en la que los alumnos participantes hablaron con Diego Petersen, columnista del periódico El Informador, acerca de los temas que habían trabajado. Mientras tanto, en el jardín comenzaban los talleres, impartidos por integrantes voluntarios de diferentes organizaciones que se enfocaron en asuntos relativos a la ciudad y el pensamiento crítico desde distintos frentes. Fueron 12 talleres que abarcaron temas de fotografía, documental, ilustración, teatro, urbanismo, edición de revistas independientes y ecología. Todos sobrepasaron su capacidad de participantes. “Podías ver que se terminaba un taller y la gente se quedaba platicando del tema”, recuerda Angel Melgoza.

El Festival Común también contó con un pequeño escenario donde hubo música y entrevistas en vivo. La periodista y fotógrafa Ximena Natera participó en una de estas pláticas. Ella destaca el hecho de que un medio de comunicación vea a los estudiantes más como interlocutores que como una oportunidad de obtener un clic. “Me gustó que hayan extendido un brazo de apoyo a los jóvenes no sólo para capacitarlos, sino que entendieran por qué el periodismo es importante, qué pueden aportar y qué puede aportarles”, comenta. Por su parte, el fotógrafo Héctor Guerrero, quien también ofreció una charla en el festival, opina: “El periodismo es fundamental en una sociedad, y en tiempos de crisis es fundamental que los jóvenes estén informados. Casi no se realizan encuentros de periodismo en Guadalajara y menos pensando en jóvenes, y el lugar en especial me pareció muy acertado, genera comunidad y hace que estos espacios interesen más a este tipo de eventos”.

Por la tarde los estudiantes regresaron de sus recorridos y continuaron con la redacción de sus temas y la selección de fotografías. Luis Miguel González, editor de El Economista, visitó a cada equipo y les hizo comentarios acerca de las historias que estaban elaborando. Resaltó la importancia de vincular sus premisas con las historias personales de quienes habían entrevistado. Cuando cayó la noche, se abrió una sesión de micrófono abierto alrededor del escenario dispuesto en el jardín. Los alumnos participantes contaron sus experiencias y discutieron sus temas con otros periodistas y otras personalidades que se encontraban presentes. “Quizás de ahí se formarán cronistas, periodistas, personas que escriban poesía o que simplemente les guste llevar su diario, y eso es fundamental para la construcción de un país que se activa políticamente”, afirma el diputado independiente Pedro Kumamoto, uno de los asistentes a Común. “El proceso político, no solo electoral sino entender el fenómeno humano, no puede suceder sin el periodismo, sin la autocomprensión que da la pluma”.

Tras 12 horas de actividades, el Festival Común llegó a su conclusión con la ayuda de un equipo de 20 voluntarios. Se trató de un ejercicio para fomentar la reflexión y la acción, además de enriquecer los criterios individuales que ayudan a continuar la evolución de la sociedad. Al final, quedaba la sensación entre la concurrencia de que algo relevante había pasado en ese lugar, algo que se debía principalmente a la disposición que tuvieron todas las personas de involucrarse en asuntos que permitieron reflexionar acerca del entorno y sus cambios. Un ejercicio colaborativo entre habitantes de la ciudad.

 

Javier Angulo

Javier Angulo (Culiacán, 1985). Escribe para no volverse loco y toca música para no escribir. Le apasiona el paso del tiempo, la cultura pop y la humanidad. Hace canciones y las interpreta con un grupo.