A pesar de las clases a distancia, se dispara el acoso en las prepas UdeG

La violencia no cesa para las mujeres

En febrero, un mes antes de que iniciara la pandemia, 17 alumnas de la Preparatoria Tonalá denunciaron a un compañero por acoso sexual. Las alumnas relataron que el joven de 17 años las acosó en las aulas, en el patio y en el transporte público. Y aunque ya va a ser un año de aquella denuncia, hasta la fecha la Universidad de Guadalajara (UdeG) no ha llegado a una resolución, solo prohibió al estudiante entrar a la escuela y justificó el retraso con la pandemia y el paro de actividades.

Así como ellas, cientos de mujeres han denunciado este año acoso y hostigamiento sexual en las preparatorias de la UdeG incluso a pesar de la modificación en las clases por la crisis sanitaria; tanto que aumentaron las denuncias más de 800% y pasaron de registrarse 16 en el 2019 a 134 en lo que va del año.

Desde el 2016 que el Sistema de Educación Media Superior (SEMS) no registraba tantas denuncias, aunque otros patrones siguen siendo los mismos. Por ejemplo, la cantidad de menores de edad violentadas. Hay al menos 53 casos donde las víctimas son menores de edad, de 15 a 17 años; es decir, al menos el 37% de las denuncias involucra el acoso a adolescentes.

Uno de esos casos sucedió el 13 de febrero en la preparatoria de San Miguel el Alto donde una alumna de 16 años denunció por acoso sexual a tres alumnos, dos de 18 años y uno de 17. De acuerdo con su denuncia, el acoso sucedió fuera de la escuela, pero la joven reportó que sí hubo penetración por lo que la denuncia también es por abuso sexual.

Desde entonces, 9 meses después, el Consejo Universitario de Educación Media Superior (CUEMS) de la UdeG no ha dado resolución al caso. Lo que significa que los jóvenes no han recibido sanción, probablemente continúan en la escuela y, tal vez, siguen siendo un factor de amenaza para la estudiante.

De los 134 casos que registra la universidad solo 33 han tenido una resolución, la mayoría recibieron la rescisión laboral, pero algunos fueron suspendidos por un tiempo y otros decidieron renunciar a su puesto.

Aún así, de acuerdo con la UdeG, no han identificado retrasos significativos en la atención y desahogo de las quejas incluso a pesar de la pandemia. De acuerdo con Dante Haro, defensor de los derechos universitarios, instalaron una línea telefónica, más atención en redes sociales y guardias en los planteles para agilizar las denuncias. 

“Han estado sacándose (las denuncias) de manera muy propia, la acumulación de asuntos tienen su propia dinámica”. Y explicó que siempre, incluso antes de la pandemia, los procesos son lentos. “La parte de los términos es que independientemente que tú sanciones, tienes que notificar a la persona (señalada) para su defensa”. Pero reconoció que hay una petición para que se reduzcan los plazos, aunque aún no hay nada aprobado. 

Además, de los casos que no recibieron sanción hay varios donde la víctima entregó una carta para avisar que no seguiría con la denuncia por no sentirse agraviada directamente por los hechos que denunció.

Los que sí han cambiado son los agresores. En el 2018, la mayoría de los agresores contra alumnas de preparatoria eran docentes, pero ahora la violencia se reparte entre los docentes y también entre los mismos compañeros de las alumnas, varios de ellos de la misma edad.

 

Acoso en redes sociales

La razón del aumento en las denuncias por acoso en las prepas UdeG no es clara pero sí hay varios patrones que muestran las diferentes problemáticas a las que se enfrentan las estudiantes. 

La mayoría de las denuncias se realizaron en el primer trimestre del año; de hecho, 111 se registraron entre enero y marzo, además de que hubo varias, como la de la Preparatoria Tonalá que se hicieron en colectivo. 

Sin embargo, dentro del incremento de denuncias también están los casos por acoso sexual y hostigamiento en redes sociales. Fueron 5 jóvenes las que denunciaron violencia a través de alguna red social. 

Dos de esos casos sucedieron en la preparatoria Tonalá Norte donde dos alumnas de 16 y 19 años denunciaron a sus maestros por hostigamiento sexual en las aulas pero también, una vez que inició la pandemia, a través de las clases en línea. Tras su denuncia sancionaron a los profesores con una rescisión laboral. 

Y es que este tipo de agresión no es nueva para las estudiantes, pero con la decisión de impartir clases a distancia, la vulnerabilidad se muestra en otros escenarios. 

De acuerdo con un estudio realizado por la asociación civil Atala Apodaca en conjunto con la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres (Sisemh), el 22% de las y los estudiantes de preparatoria encuestados han sido víctimas de violencia digital.

PRESENTACIÓN-FINAL-VIOLENCIA-DIGITAL-

 

El diagnóstico consistió en levantar 3 mil 251 encuestas a estudiantes de nueve preparatorias de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) para conocer sus interacciones en redes sociales, si han sido víctimas de violencia y cómo. Las y los estudiantes de preparatorias de la UdeG y de otras instituciones como Conalep y Cobaej reportaron haber sido víctimas de varios tipos de violencia digital. 

El 31% de hombres y mujeres han sido acosados; el 28% han vivido ciberbullying y el 25% sexting o mensajes de texto sexuales no consentidos. 

Además, 1 de cada 4 adolescentes encuestadas fue víctima de violencia digital, es decir, el 25% de las alumnas de educación media superior son víctimas de violencia digital. 

La principal violencia que se comete en contra de las adolescentes en preparatoria, más del 74%, tiene una connotación sexual. O sea que la mayoría reportó haber sido acosada sexualmente, haber vivido sexting no consentido o difusión de contenido íntimo sin su permiso. 

Esto demuestra la violencia de género que se vive también en lo digital ya que en contraste, los hombres reportan otro tipo de violencia como el ciberchantaje o el robo de identidad. 

“La violencia contra las mujeres y las adolescentes tiende más al uso y abuso de sus cuerpos y su intimidad, contrario a la de los hombres”, lamentó Laura Plascencia, académica, activista y una de las integrantes del equipo que realizó el diagnóstico. 

Uno de los objetivos del estudio fue conocer qué tanta información tienen los estudiantes respecto a la violencia digital, las maneras de prevención y de acción en caso de ser víctimas. El hallazgo fue que falta mucho ya que 6 de cada 10 alumnos y alumnas no han recibido una plática de prevención ni sensbilización.

Para la experta, urgen más acciones que detengan la normalización de la violencia que se ve entre compañeros y amigos ya que ellos son los principales violentadores. 

Lo que podemos evidenciar en el caso de las preparatorias es que hay una falta de cumplimiento de las obligaciones, la violencia estructural está acompañada de la permisividad de las autoridades educativas, de la sociedad y por parte del gobierno”. 

 

¿Qué pasa en las prepas?

Este año a pesar del incremento en las denuncias lo que no cambió fueron las preparatorias que desde hace años han sido señaladas por contratar profesores violentos y tener en sus aulas a alumnos acosadores. 

El 6 de marzo, decenas de estudiantes de la Preparatoria 10 salieron de sus salones hacia las instalaciones de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) con carteles para denunciar el acoso que viven todos los días. 

La semana siguiente, alumnas de 12 preparatorias de la UdeG se manifestaron frente a la Rectoría General para evidenciar el acoso que viven en sus escuelas y pidieron respeto a su derecho a manifestarse con tendederos, carteles o de cualquier forma que ellas decidan; una reunión con directivos del SEMS y más acciones para prevenir la violencia contra ellas. 

De acuerdo con los datos de la universidad, la escuela con más denuncias este año es la Preparatoria de Tonalá con 41 denuncias, seguida de la Preparatoria Jalisco con 26 casos; esta última lidera los primeros lugares desde el 2016.

“En marzo, antes del coronavirus teníamos varias preparatorias incendiadas con la exigencia justa y legítima de alumnas que exigían ir a estudiar sin ser víctimas de abuso y acoso por parte de sus docentes. El coronavirus si vino a cambiarnos muchas dinámicas pero la violencia sigue estando ahí”, recalcó Plascencia. 

La UdeG junto con la Secretaría de Educación Jalisco y las instituciones privadas tienen aún un largo camino por recorrer para garantizar un espacio libre de violencia, seguro para todas sus estudiantes por parte de cualquier persona que se acerque a ellas. 

 


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Katia Diéguez

Katia Diéguez

Es periodista formada en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en Jalisco. Desde su formación como estudiante y ahora como profesionista ha trabajado en diferentes medios locales como Más por Más, el Diario NTR, Territorio y Mural de Grupo Reforma. En este último trabajó como reportera de la sección local y realizó coberturas diarias y de investigación principalmente en temas de género, derechos humanos, infancia, diversidad sexual y educación. Además, ha complementado su educación con cursos y talleres de periodismo narrativo, de investigación, transparencia, género y derechos humanos.