¿A quién le pertenece el espacio público?

Los murales de Traza Jalisco

Carlos no tiene dudas: la mejor opción para cubrir las columnas de la Línea 3 del Tren Ligero eran enredaderas. Carlos es médico y reside en la colonia Seattle, colindante con el trazo del Tren, y no es el único que muestra su descontento con “Traza Jalisco”, el proyecto promovido por el Gobierno del Estado que buscó impulsar el arte urbano mediante la intervención con murales en 110 de las 378 columnas de la Línea 3.

Para cumplir con este objetivo y apoyar a la comunidad cultural afectada por las consecuencias económicas de la pandemia, invirtió 4.5 millones de pesos (MDP) en la convocatoria, un promedio de 40 mil 909 pesos gastados por cada mural (uno por columna).

Desde el Gobierno de Jalisco se ha insistido en apoyar a personas en Jalisco que han sido afectadas por la contingencia sanitaria, pero la convocatoria estableció que artistas de todo el país podían participar. De hecho, 73 de los 110 artistas seleccionados no son de Jalisco (el 66%); fueron beneficiados con 10 mil pesos por su trabajo y se les pagó con dinero público el hospedaje (en el hotel Aranzazú de Guadalajara), la alimentación por cuatro días y los traslados. Casi la cuarta parte del presupuesto del programa se dirigió a este fin.

De acuerdo con información de la Secretaría de Cultura Jalisco (SCJ), el presupuesto para el programa se repartió así:

 Las intervenciones comenzaron el 26 de septiembre y terminaron el 27 de octubre; la galería urbana junto con la premiaciones para los cinco mejores murales se espera realizar el 7 de noviembre. Pero según informó la SCJ, los pilares tienen una capa antigrafiti que conservará los murales, pero en un máximo de dos años requerirán mantenimiento. 

La encargada del programa y directora de Programación y Operación en la SCJ, Ruth López, justificó  que “Traza Jalisco” requería una menor inversión frente a la creación de muros verdes. Arguyó desde julio que el gasto anual de mantenimiento por cada columna verde sería de 1.2 MPD, una cifra irrisoria para Emmanuel Arriero, integrante del movimiento “¡Queremos columnas verdes!”, quien asegura que el costo máximo por instalar enredaderas en cada columna es de 80 pesos. 

Más de 18 mil personas firmaron la iniciativa “¡Queremos columnas verdes!” en la que se solicitaba la cancelación o modificación de la convocatoria “Traza Jalisco” y el respeto al proyecto original de paisajismo, conservando las enredaderas en las columnas y las plantas de ornato en el camellón. A pesar de esta iniciativa, solicitudes de vecinos, presión de parte de asociaciones civiles y amparos en proceso, “Traza Jalisco” continuó y terminó de concretarse.

Arriero comparte que esta iniciativa contó con respaldo de encargados de viveros, vecinos y asociaciones civiles que habían mostrado su interés y compromiso de comprar, regalar y mantener sin retribución las áreas verdes en las columnas y el camellón de la Línea 3. “Ni así hubo acceso al diálogo. Lo vimos como una terquedad y nos preguntamos ‘¿qué puede ser tan grande como para que un gobierno se oponga a la iniciativa de miles de personas?’”.

La intención por revertir esta decisión unilateral del Gobierno de Jalisco se mantiene a través del amparo solicitado a un juez de distrito que decidirá si se respeta o no el proyecto original de “enverdecer” las columnas. “El mensaje que llevarán las autoridades es que el arte urbano está por arriba de la naturaleza”. Si el amparo del colectivo se llegara ganar, buscarían que el arte conviva con la ciudad en otros lugares. 

Según un análisis de Nizaiá Cassián Yde, doctora en psicología social y profesora-investigadora de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC), este tipo de programas usa la cultura como estrategia para recuperar el espacio público pero de manera fallida ya que neutraliza o blanquea la razón por la cual se perdieron originalmente esos espacios; realmente invisibilizan o esconden beneficios de entes privados en perjuicio de los habitantes de estas zonas.

 

 

Intervenir para encarecer vivienda y no mejorar calidad de vida

Carlos Graniel se traslada desde su casa a su trabajo en el Hospital Zoquipan. Desde hace meses ha tenido que esquivar obras en calles y banquetas, no solo en el trazo de la Línea 3 sino en otras vialidades de la colonia Seattle; aún así, ninguna de esas obras ha significado para él una mejora en su calidad de vida o seguridad en su entorno. “Avanzaban a paso de tortuga y las calles siguen igual o peor”.

Actualmente, Carlos paga cuatro mil pesos mensuales de renta de un departamento, una cantidad por debajo del promedio de renta en esa colonia que llega a los 9 mil 300 pesos mensuales, según datos recopilados en la plataforma oferta de vivienda del Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco. El promedio de renta en las 56 colonias donde está trazada la Línea 3 alcanza 13 mil 242 pesos, mientras que la venta de casas llega a 3.5 MDP, y la tendencia va a la alza.

La construcción y operación de la Línea 3 trajo consigo una escalada de desarrollos inmobiliarios en sus alrededores. El Informador reportó en junio de este año que los Ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan tienen detectados 18 proyectos inmobiliarios en los alrededores de la Línea 3 y del Peribús aún en construcción.

Uno de ellos, el ex Registro Civil 1 que fue derribado, además de dos desarrollos en las Nueve Esquinas y Casa Inés con 25 departamentos en desarrollo vertical.

Un caso especial es el desarrollo inmobiliario Plaza Arcos en el centro de Zapopan. El Ayuntamiento de Zapopan es dueño del 86% del terreno en cuestión con un valor de 131 millones de pesos y se le concedió a Tierra y Armonía, cuyos dueños son tíos del gobernador Enrique Alfaro Ramírez, José Errejón Hernández y Beatriz Eugenia Alfaro. 

Ante el descontento de los vecinos se logró la aceptación de un plebiscito para que se decida mediante votación si el proyecto se construye o no.

En julio de este año el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Jalisco declaró como procedente la consulta impulsada por José Martínez Esparza, y fue notificada al Consejo Municipal de Participación Ciudadana de Zapopan que, a su vez, también debe declarar su procedencia.

En octubre de 2019 (el mismo mes en que se votó la cesión del terreno en el Centro de Zapopan) se presentó el antecedente directo a “Traza Jalisco”: una intervención artística inicial en tres columnas de la Línea 3 del Tren Ligero en los alrededores de Plaza Patria, mediante la iniciativa ZapopART que buscaba “recuperar y embellecer el espacio público”. El objetivo inicial era intervenir 102 pilares en Zapopan y hacer un gasto de 150 mil pesos para los insumos que artistas utilizarían sin cobrar por su trabajo ni un peso.

Durante la presentación del programa, el alcalde Pablo Lemus dijo que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se retrasó en la forestación y vegetación en los pilares y por ello se apostó por mejorar el espacio público a través del arte.

Al presentarse la convocatoria de “Traza Jalisco”, los autores originales del programa de Zapopan plasmaron sus trabajos en un nuevo espacio ubicado en la estación Zapopan Centro, según informó la SCJ. 

De acuerdo a Nizaiá Cassián Yde, investigadora de la UOC, los gobiernos han entrado en una lógica de “aburguesamiento” de los entornos urbanos. “Aplican determinadas estrategias de revitalización o mejora de esos entornos pero en lugar de provocar efectos de mejora, generan efectos de expulsión y despojo que implican un desplazamiento de los vecinos que vivían antes en esos lugares”.

Emmanuel Arriero, miembro del colectivo ¡Queremos columnas verdes!, lamentó que, de parte de las autoridades estatales, la agenda medioambiental esté opacada de estas iniciativas impuestas a pesar de la unión de la sociedad civil que buscaba que se respetara el proyecto original de enredaderas cubriendo las columnas. 

Aclaró que la iniciativa del colectivo no se opone al arte urbano pero sí aboga porque quede en segundo plano en un espacio asignado para la naturaleza. Este proyecto de columnas verdes de la Línea 3 buscaba que fuera un incentivo para revertir la falta de espacios verdes en la metrópoli.

La Organización  Mundial de la Salud (OMS) recomienda que por cada habitante existan nueve metros cuadrados de áreas verdes, sin embargo, en la metrópoli hay apenas tres metros cuadrados por persona. 


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Saúl Justino Prieto Mendoza

Saúl Justino Prieto Mendoza

Es periodista de formación. Ha participado y colaborado en Radio Universidad de Guadalajara, proyectos web informativos como Tiempos de Enfoque, Vario Bros y Artículo Siete.
Durante su estancia en el periódico El Informador participó en coberturas para redes sociales, web y el diario impreso; posteriormente ingresó al área de periodismo de investigación donde desarrolló trabajos de profundidad sobre temas políticos, sociales y culturales.
Recientemente ha trabajado en áreas de divulgación de las Ciencias Sociales mediante la creación de contenidos multimedia para web y redes sociales.
Tiene casi 10 años de carrera donde ha indagado distintos aspectos de la divulgación e investigación periodística.