AMLO en Jalisco: fosas, desaparecidos y policías infiltradas por el crimen

Los pendientes: presupuesto, coordinación e información

La visita a Jalisco del presidente Andrés Manuel López Obrador por temas de seguridad, obedece a que el estado es, junto con Guanajuato y Colima, según sus palabras, uno de los “más difíciles en cuanto a violencia y en particular a homicidios”. Y aunque las cifras de algunos delitos han bajado ligeramente, en parte por la pandemia, recientes hechos han encendido las alertas en la entidad.

Por un lado, el asesinato del albañil Giovanni López, a manos de policías de Ixtlahuacán de los Membrillos, presuntamente por no portar cubrebocas en la vía pública. Por otro, los casos de desaparición forzada perpetrados por elementos de la Fiscalía del Estado en contra de manifestantes el pasado 5 de junio; hecho que es investigado por la Fiscalía General de la República.

La visita también ocurre semanas después del atentado que sufrió Omar García Harfuch, secretario de Seguridad de la Ciudad de México, estado cuyo gobierno es afín a López Orador. La agresión contra el funcionario fue presuntamente a manos de integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, grupo delictivo con sede principal en Jalisco.

De acuerdo con Arturo Villarreal Palos, investigador del Observatorio de Seguridad y Justicia de la Universidad de Guadalajara (UdeG), el presidente López Obrador encontrará un estado con dos realidades delincuenciales: el crimen organizado dedicado al tráfico de drogas y sus “consecuencias” como las afectaciones a las vidas humanas; y la delincuencia común que asola a la población con robos, asaltos y narcomenudeo. 

En el primer escenario, es la federación la responsable de enfrentarlo, pero su estrategia “no ha sido la mejor”, mientras que en el segundo, es el estado quien tiene que hacerlo, pero para ello se necesitan más recursos públicos federales.

“La visita del presidente no va a modificar estos escenarios, ni va a representar un cambio, lo que se pueda quizá lograr es que le den una ‘pizquita’ más del presupuesto a nuestra entidad federativa, pero fuera de ello, no veo otro sentido de la visita, ni creo que vaya a cambiar la realidad”, mencionó el también profesor en Derecho Público del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la UdeG. 

Además, la crispación pública no abona en ningún sentido, ni mucho menos en cuestión de seguridad, por lo que al igual que hizo en Guanajuato con el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, tendrá que dejar a un lado sus diferencias políticas con Enrique Alfaro. 

 

Coordinación y pendientes

Por su parte, Jorge Tejada Montaño, académico del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos del ITESO, consideró que aunque se puede presumir que sí hay coordinación entre los tres niveles de gobierno en algunos aspectos en materia de seguridad, quedan preguntas al aire que el gobierno federal debe informar, como el número exacto de elementos de la Guardia Nacional desplegados en el estado y saber si están realizando labores de inteligencia.

“Sí tenemos la idea que no es suficiente la cantidad de elementos, hace falta más personal operativo con presencia preventiva y datos de seguridad nacional que no conocemos ¿cuáles el personal de inteligencia que efectivamente está trabajando en tareas más complejas en recolección de datos, infiltrando grupos de la delincuencia?”.

Sin embargo, la creación de una policía federal como la Guardia Nacional, implicó que se afectara el presupuesto y la voluntad política del gobierno federal para un factor elemental en el país como lo es el fortalecimiento de las policías municipales, encargadas de la prevención de los delitos.   

Uno de los rubros que el gobierno federal tiene en deuda con los jaliscienses son los delitos relacionados con la delincuencia organizada, así como la desaparición de personas.

De acuerdo con el informe más reciente de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas, Jalisco ocupa el segundo lugar en desaparición de personas con 10 mil 230 casos, tan sólo por debajo de Tamaulipas que tiene 10 mil 804, pero por encima del Estado de México que reporta 7 mil 686.

Además, Jalisco encabeza la lista de estados donde más cuerpos se han exhumado de  fosas, de diciembre del 2018 al 30 de junio de 2020 se registraron 487 cadáveres, por encima de Sinaloa con 253, Colima con 179, Sonora con 143, y Michoacán con 104.

“Cuando hablamos de los problemas gravísimos de desaparición de personas, de narcotráfico, de disputas del territorio, es una responsabilidad, eminentemente y cien por ciento de la federación, que debe abordarlos con su personas, con sus estrategias, con su presupuesto y sobre todo con su marco legal”, explicó Tejada Montaño.

En ese sentido, son los municipios y el gobierno estatal quienes deben coordinarse con la federación y no al revés en un “falso federalismo entendido”, pues frente al problema de la delincuencia organizada las autoridades locales no tienen las capacidades para enfrentarlos.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), actualizados hasta mayo, en Jalisco se han registrado 5 mil 269 delitos contra la vida y la integridad personal, entre los que resaltan mil 99 homicidios, entre ellos 105 contra mujeres y 22 feminicidios; en general, son 946 menos delitos que en el mismo periodo de 2019.

No obstante, a decir del investigador, además de la coordinación que ha habido entre las comisarías de seguridad de los municipios, la baja se debe a la propia pandemia por COVID-19 que orilló a los ciudadanos al confinamiento domiciliario.

Tomando en cuenta ese contexto, y cruzando los datos de este año, sí se observa un crecimiento en delitos de abril a mayo; por ejemplo, en delitos contra la vida y la integridad corporal pasaron de 926 a mil 030 de un mes a otro, mientras que en delitos contra el patrimonio, de 4 mil 654 a 5 mil 089.

A inicios de mes, el gobernador Enrique Alfaro dio a conocer que fue amenazado de muerte presuntamente por el CJNG, lo que lo orilló a reforzar su seguridad.  A propósito, el presidente expresó su solidaridad y dijo que lo respaldaría y le brindaría su apoyo

Aunado a ese escenario, Macedonio Tamez Guajardo dejó la titularidad de la Coordinación General Estratégica de Seguridad, aunque el gobierno no especificó los motivos y se limitó a informar que permanece como asesor del gobernador; en su lugar llegó Ricardo Sánchez Beruben.

 

Contexto

En un ambiente de violencia y amenazas, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno de México, Alfonso Durazo, informó que el presidente le autorizó ausentarse esta semana de actividades, sin especificar los motivos al respecto. El subsecretario Ricardo Mejía Berdeja lo suplirá en “aquellos asuntos que requieran atención presencial”, pues él podrá mantener “atención a distancia en todo momento con los asuntos de la dependencia”, informó el funcionario federal. 

Sin embargo, al confirmarse la gira del presidente por Guanajuato, Jalisco y Colima, decidió confirmar su regreso. 

Además del atentado contra García Harfuch, trascendió en medios nacionales que el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) del gobierno federal, Santiago Nieto, habría recibido amenazas de muerte del mismo grupo delictivo que tiene base en Jalisco.

Lo anterior, presuntamente a raíz del operativo ‘Agave Azul’ con el que la dependencia federal ha logrado bloquear al menos mil 939 cuentas bancarias vinculadas al cartel. 

La última vez que López Obrador estuvo en Jalisco fue el pasado 15 de febrero, justamente para inaugurar bases de la Guardia Nacional en los municipios de Tepatitlán de Morelos y Lagos de Moreno.


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Jonathan Bañuelos

Jonathan Bañuelos

Estudió periodismo en la Universidad de Guadalajara, y una especialidad en periodismo de arte y cultura en la Universidad Iberoamericana. Inició en 2011 como colaborador en Radio Universidad en Ocotlán, Periodismo Transversal y el Semanario Guía.
Ha sido reportero en La Jornada Jalisco, Más por Más GDL, y MURAL; así como redactor web para NTR Guadalajara .
Reportea temas sobre derechos humanos, organizaciones civiles, medio ambiente, migración y cultura.
Es conductor activo en el programa radiofónico Ciudad Olinka de Radio Universidad en Ocotlán.