Asilos, sin armas contra la COVID-19

La vulnerabilidad de los adultos mayores en pandemia

Durante la pandemia de COVID-19, las personas adultas mayores que viven en casas de descanso o asilos, además de enfrentarse a un cambio de dinámica en donde dejaron de recibir visitas, también se han enfrentado ante la falta de insumos básicos y aquellos que son fundamentales para sobrellevar un posible brote de la enfermedad. 

A mediados de diciembre se dio a conocer un brote de COVID-19 en el asilo San José A.C que derivó en la muerte de 14 adultos mayores y 1 hermana de la congregación de dicha institución. El 24 de diciembre identificaron el brote de la enfermedad y aseguraron que atendieron con todas las medidas a los contagiados, pero hasta el 14 de enero han reportado 46 adultos mayores aún enfermos por COVID. La noticia generó sorpresa sobre todo porque el asilo se encuentra frente al Hospital General de Occidente, por lo que desde que inició la contingencia, usuarios de redes sociales solicitaron ayuda para recolectar material que ayudara a hacerle frente a los contagios. 

Ante esto, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) inició una investigación y emitió medidas cautelares a la Secretaría de Asistencia Social y el DIF Jalisco. 

Sin embargo, este no es el único caso en los asilos de la Zona Metropolitana de Guadalajara. En enero de este año, en la Casa de Descanso José Vicente A.C, ubicada en la colonia Miramar en Zapopan, enfermaron de COVID cinco mujeres adultas mayores. La más grande de ellas recién cumplió los 100 años y la menor tiene 78 años. 

Alma Calderón, administradora del asilo aseguró que les preocupa que la falta de insumos básicos para enfrentar la COVID como jabón líquido, guantes, desinfectante, cloro y cubrebocas pueda derivar en que el virus se propague a las otras 32 residentes del asilo y a los 22 empleados. 

“Al final de cuentas como personal tenemos que estar cambiando de ropa, usando gel, lavándonos, y el hecho de que tenemos que atender a las que están contagiadas y a las que no, y el no contar con el material, pues aumenta el riesgo de contagiarse y contagiar a otros”, comentó. 

Desde que se desató la pandemia en el país, la donación de materiales para que el asilo subsista ha disminuido hasta en un 90%, de acuerdo con Alma y hasta los ánimos han sido golpeados. “La demencia de las señoras ha incrementado, los niños venían a jugar lotería y venían los voluntarios especialistas, ya no hay psicólogos que las traten, todas las señoras se deprimieron muchísimo”. 

Los bienhechores y colegios que llevaban comida, juegos, productos de higiene personal, medicinas y los voluntarios del área de la salud que atendían a las mujeres de la casa de descanso dejaron de asistir poco a poco a causa del confinamiento. Y de acuerdo con la administradora, no han recibido mucho apoyo del gobierno durante la pandemia, ni para hacerles pruebas a las mujeres mayores de edad, pues las cinco que fueron detectadas positivas fue gracias a pruebas que donaron. 

El 18 de enero, tras una revisión de la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco (Coprisjal), se suspendieron las operaciones en este asilo pues se detectaron fallas como que el tapete sanitizante no contenía líquido, no contaban con termómetro al ingreso y tampoco había personal médico suficiente para atender a las mujeres adultas mayores ahí, pues solo había un médico y tres enfermeras para las usuarias del recinto. 

El asilo Juan Pablo II, en la colonia Mezquitán Country en Guadalajara, es otro que reportó la falta de insumos y de un brote de COVID-19 durante esta pandemia. A través de redes sociales una trabajadora del lugar difundió un video exponiendo que sólo contaban con una enfermera por turno y tienen 19 casos positivos del virus. 

“Tenemos gente grave, no se puede trasladar, no hay lugar, no hay nada, todos nuestros pasantes están sobre trabajados para solventar el apoyo”. 

El recinto solicitó a través de asociaciones civiles ayuda de voluntarios para asistir a los ancianos sanos con comida e higiene personal, también pidieron insumos como alimentos y pañales. 

Tras la exposición mediática de los casos, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, DIF Jalisco, ofreció insumos para contener los casos del virus en este centro y en el asilo San José a quienes entregaron 200 mil pesos como parte del programa “Apoyo a Organizaciones de la Sociedad Civil” en su modalidad contingente, después de que la misma institución lo pidiera. Sin embargo, la Casa de Descanso José Vicente en Miramar solo ha recibido apoyo de alimento por parte de las autoridades y no para hacerle frente a la COVID dentro del centro, de acuerdo con la administradora. 

La Secretaría de Salud informó a través de un boletín que desde que comenzó la pandemia a la fecha se han detectado brotes en 19 asilos y albergues, de los cuales en 10 instituciones permanecen activos varios casos; en las instituciones se han registrado 258 casos de COVID-19 y 24 muertes probables de adultos mayores.  

 

Violación a sus derechos 

La falta de recursos públicos enfocados en adultos mayores y en los asilos que los atienden ha agravado la situación en cómo esta población ha enfrentado la pandemia, reconoció el académico e investigador, Willy Octavio Mendoza Tello, del departamento salud poblacional del Centro Universitario de Tonalá de la Universidad de Guadalajara (UdeG).  

“El estado le otorga pocos recursos a los adultos mayores y sobre todo a quienes viven en esta situación. Muchos asilos son de ong y otros son privados, pero la mayoría son de bajos recursos, los salarios al personal son mínimos y la cantidad de insumos no ha sido adecuada. Yo me pregunto si el gobierno estatal y federal ha volteado a estas instituciones para corroborar que efectivamente cuenten con material como trajes para aislar para el personal, yo creo que no han volteado y si lo han hecho, ha sido poco y ha agravado la situación”. 

También aseguró que lo que ocurre en los asilos con falta de insumos ante la COVID-19 es una violación de los derechos humanos de los adultos mayores, pues no se ha garantizado ni una vida digna, ni libre de violencia, ni de discriminación. 

Jalisco es el estado con más casas y asilos para los adultos mayores en el país, con cerca de 127 recintos, y de estos la mayoría son del sector privado y de asociaciones civiles. Sin embargo, no toda la población que atienden tiene los recursos suficientes para pagar un servicio privado de asistencia a la tercera edad, pues la mayoría de las veces las personas que son cuidadas en estas casas son adultos mayores en situación de calle. 

 

Si quiere apoyar a los asilos puede hacerlo de la siguiente manera: 

La Casa de Descanso José Vicente A.C. solicita los siguientes materiales: gel antibacterial, guantes crudos o estériles, traje COVID-19, suero oral , tanques de oxígeno, cubrebocas KN95, caretas, cofias, paracetamol, aspirina de 100 mg, ibuprofeno, alcohol, vasos, platos, cubiertos desechables, jabón líquido para manos.
Dirección: Puerto Guaymas #19 col. Miramar

Para apoyar al asilo Juan Pablo II se pueden hacer donaciones en especie de alimentos y pañales.
Dirección: Calle Nicolás Romero 1358, Mezquitán Country.
Depósitos a la cuenta Scotiabank 01002517167. Juntos Contra el Dolor A.C 

Paloma López

Paloma López

Egresada de Periodismo y Comunicación por el ITESO, enfocada en Derechos Humanos, LGBTTTIQ, Género y Movilidad. Ha participado en diarios locales como El Informador, Proyecto Diez, Zona Docs y Territorio. Amateur de la fotografía y medios audiovisuales.