Chapala y los desaparecidos que nos faltan

Ante el incremento del crimen organizado y el subregistro de personas desaparecidas, ¿qué pasa en Chapala?

La camioneta andando y las luces encendidas durante el martes 9 de junio. Adentro iban Griselda Gutiérrez Rodríguez y Ángel Adán Martínez López cuando un grupo de personas armadas los bajaron y los metieron a otra camioneta. Durante 6 días no se supo nada de ellos y no fue hasta que la presión de su familia y la visibilización del problema de desapariciones forzadas en Chapala fue tanta que dieron con ellos. 

Un día después de la desaparición de la pareja, la familia de Wenceslao Mendoza se unió a las exigencias de regresarlos con vida después de que el hombre, chofer de Uber desapareciera en Ajijic durante un recorrido de trabajo. 

Los tres jóvenes, junto con otras 5 personas más fueron localizadas este lunes en una finca en Chapala. Todos vivos y con buenas condiciones de salud de acuerdo con la Fiscalía de Jalisco. Además, se detuvo a 3 personas, dos hombres y una mujer. Sin embargo, las denuncias y la movilización social evidenciaron el problema de inseguridad y de desapariciones forzadas en Chapala que han aumentado en lo que va de la administración actual del presidente municipal Moisés Anaya y el gobernador Enrique Alfaro. 

“Los números nos muestran que en los últimos años de la administración de Aristóteles Sandoval y los primeros de esta administración inició un fenómeno de desaparición de jóvenes principalmente en Chapala pero en toda la región”, explicó Rubén Ortega, investigador e integrante del Observatorio de seguridad y justicia de la Universidad de Guadalajara (UdeG). 

Uno de los problemas principales es la falta de denuncia, el subregistro de personas desaparecidas y la poca coordinación entre municipios y estado. De acuerdo con la Fiscalía, del 1 de enero al 30 de abril solo se registraron 7 denuncias por desaparición en Chapala, pero a nivel municipal se tiene registro de 20 personas desaparecidas en el mismo periodo de tiempo. 

En Ixtlahuacán de los Membrillos, municipio similar por población, la Fiscalía tiene 2 carpetas de investigación por el mismo delito, y en Jocotepec, pegado a Chapala, hay 2. 

Sin embargo, de acuerdo con Elizabeth Rodríguez, hermana de Griselda y varios familiares que asistieron a una marcha ayer en Chapala,  hay al menos 31 desaparecidos en lo que va del año. El problema principal es que los familiares no denuncian por miedo, o quienes se atreven a reportarlo en redes sociales después son amenazados y tienen que borrar sus publicaciones. 

“Muchas desapariciones no se denunciaron por los miedos. Falta que las autoridades hagan su trabajo, es muy normal que en Ajijic, Jocotepec, Chapala, veas personas con armas, los desaparecen y listo. Yo no me siento segura en Chapala”, relató Georgina Escareño, amiga de la familia de Griselda. 

Griselda y Adán eran pareja, se dedicaban al arte y tenían un negocio de tatuajes. Eran personas tranquilas de acuerdo con la hermana de Griselda, no se metían en problemas y eran honestos. Sin embargo, fueron víctimas de la violencia que se registra principalmente en la colonia Santa Cruz de la Soledad. El movimiento de su familia y las exigencias de la sociedad rindieron frutos y fue así que lograron encontrarlos con vida; pero de acuerdo con habitantes, la impunidad impera en Chapala, un municipio donde te pueden desaparecer a cuadras de la presidencia municipal y bajo los ojos de las cámaras de seguridad del C4. Antes de encontrar a Griselda y el resto de jóvenes, de las más de 30 desapariciones que se tienen conocimiento este año, solo dos había sido encontrados con vida y fue también gracias a la exigencia social. 

Además, los delitos siguen en aumento. Los colectivos de Chapala contabilizan más de 100 desapariciones en los últimos 9 meses y según el Semanario Laguna, del 2014 hasta 2018 había 31 desaparecidos, pero en 2019 hubo otros 31 más. 

Este año, los delitos más denunciados de acuerdo con la Fiscalía son las lesiones dolosas (38 carpetas de investigación), robo a casa habitación (31) y amenazas (23). Junto a las desapariciones también se reportaron 2 denuncias por sustracción de menores y 2 por privación ilegal de la libertad. El año pasado en el mismo período las denuncias se concentraron en robos varios (50), lesiones dolosas (37) y robo a casa habitación (31). 

Aún así, en rueda de prensa, la fiscala en personas desaparecidas, Blanca Jacqueline Trujillo aseguró que no hay una oleada de desaparecidos en Jalisco a pesar de las decenas aún sin localizar. Además, desde que se dio conocimiento del caso, Alfaro no se ha pronunciado al respecto.

“La violencia se extendió en el tranquilo pueblo de la ribera de Chapala, la violencia está penetrando todos los espacios que alguna vez habitamos de forma tranquila. No son cifras solamente, son personas con nombre y rostro, con madres y familias con el rostro y el alma hechos pedazos por la desaparición de sus familiares”, lamentó Julián Helguera uno de los organizadores de la marcha frente a Casa Jalisco ayer. 

Aunque dicha manifestación se canceló tras el anuncio del hallazgo de los jóvenes, varios familiares se reunieron para recordarle al gobernador que aún faltan miles por encontrar en Jalisco. En total hay 9 mil 341 jaliscienses desaparecidos o no localizados, según el Sistema de Información sobre Víctimas de Desaparición (Sisovid). 

“A los desaparecidos los queremos de vuelta y vivos”. 

 


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Katia Diéguez

Katia Diéguez

Es periodista formada en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en Jalisco. Desde su formación como estudiante y ahora como profesionista ha trabajado en diferentes medios locales como Más por Más, el Diario NTR, Territorio y Mural de Grupo Reforma. En este último trabajó como reportera de la sección local y realizó coberturas diarias y de investigación principalmente en temas de género, derechos humanos, infancia, diversidad sexual y educación. Además, ha complementado su educación con cursos y talleres de periodismo narrativo, de investigación, transparencia, género y derechos humanos.