¿Cómo se ensañó la crisis de agua en el AMG?

Detrás del desabasto

El 2 de marzo el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) anunció el corte del servicio para 213 colonias en la ciudad, ubicadas en su mayoría en la zona oriente y norte; pero desde la tercera semana de febrero los reportes sobre falta de agua en esas y otras colonias se acumularon en el organismo de gobierno.

Un caso es el de Saraí Rodríguez Silva, quien vive en el Centro de Tlaquepaque y tiene más de un mes sin agua en su casa. En septiembre y octubre del año pasado tuvo cortes esporádicos debido a que reside en una zona alta de la ciudad que requiere una presión más potente, aunque nada comparado con la realidad actual donde caen “chorritos” por algunos minutos.

A pesar de que la colonia donde Saraí vive no está dentro de la lista de los tandeos y cortes, al reportar las deficiencias en el servicio al SIAPA arguyen que se debe a obras de mantenimiento en los alrededores y aseguran que el servicio se reestablecerá en algunos días. A partir del reporte ya se cumplieron dos semanas pero aún no se regulariza.

“Compramos tambos de plástico y vamos a un llenadero de agua y entre todos los metemos a la casa a cubetazos para tener agua limpia. Pero hay mucha gente que lo hace solo y tiene que comprar garrafones para lo básico”, comparte Saraí.

“Es difícil y más en estos tiempos que debemos estarnos lavando las manos constantemente por la pandemia y por higiene. Reciclamos el agua con la que lavamos y la usamos para los baños u otras cosas”. 

Saraí, su familia y la mayoría de los vecinos de la colonia no cuentan con una cisterna o un aljibe que les permita recopilar agua que dure varias semanas por lo que la realidad diaria es acudir al sitio de llenado de cubetas. En su caso es “privilegiada” por contar con muchas manos para ayudar, sin embargo, muchos de sus vecinos viven solos y son adultos mayores que apenas pueden dar una vuelta diaria para tener una cubeta.  

Este problema continúa y se pretende solucionar con la entrega de un acuaférico que se construye alrededor de la ciudad y que sería entregado en la primera semana de abril.

El SIAPA y el Gobierno de Jalisco atribuyen la escasez a las raquíticas lluvias de años anteriores que provocaron la disminución en los niveles de las presas en la entidad, principalmente en la Elías González Chávez o también llamada Calderón que llegó a un 16.5% de su almacenaje total de agua, el más bajo de todas las presas del Estado.

Datos de la Conagua documentan que en 2020 hubo la precipitación más baja de los últimos cinco años en Jalisco con 874.2 milímetros, cuando de 2015 a 2019 se promediaron anualmente mil 004 milímetros. Además, el promedio de agua que almacenan las presas es del 50%, un porcentaje casi idéntico al de todas las presas que integran la cuenca Lerma-Santiago-Pacífico que tienen influencia directa con el agua que llega a Jalisco.  

Sin embargo, la presa Calderón representa solo el 14% del agua que se utiliza para consumo público en la ciudad y se afectó casi a una de cada cinco colonias; el 86% del agua restante proviene de manantiales, pozos profundos y el Lago de Chapala (este último al 53.61% de su capacidad) por lo que queda entre dicho las fallas de suministro, la información y justificaciones de parte del Gobierno del Estado han carecido de claridad y transparencia, analiza María González Valencia, del Imdec:

“Se nos ha dado información contradictoria con argumentos e información incompleta. No se transparenta la situación real del SIAPA y no se está transparentando la situación del agua en la ciudad”.

Una de las pocas oportunidades de cuestionar y solicitar información a los titulares del manejo de agua fue la comparecencia del titular del SIAPA y de la Secretaría de Gestión Integral del Agua ante el Congreso del Estado el 25 de marzo pasado, pero se canceló por petición de los funcionarios.

¿Qué hay detrás del desabasto?

González Valencia profundiza que en la discusión del problema solo se ha abordado el abasto del agua en la ciudad pero existen otros rubros como la extracción, acceso, recolección, acaparamiento o contaminación del recurso. Por ello, el Gobierno de Jalisco erigió como la “solución” la terminación de la Presa El Zapotillo.

“No va a resolver nada lo que plantean, El Zapotillo es una solución obsoleta en términos de tecnología. Las presas están prohibidas en muchos países del mundo, y las que hay se desmantelan para rehacer los caudales del río. Es una tecnología costosa y de corto plazo que impacta al medio ambiente y no va a funcionar”.

La visión a corto plazo da preferencia a las grandes obras de infraestructura que favorecen a los acaparadores del agua, mientras los sistemas de saneamiento o reúso están en el olvido. “La política de prevención de problemas es mala, nula y obsoleta”.

El viernes 26 de marzo, Imdec presentó la plataforma “Desigualdad, Derroche y Acaparamiento del Agua en el AMG”, donde indagaron en los factores que tienen más influencia en la crisis de agua en la ciudad.

Uno de ellos es el derroche. En varias zonas de la ciudad las tuberías datan de 87 años y muchas de ellas son de asbesto y cemento. “Cuando vemos una red tan antigua pensamos y es lógico que esta red tenga una serie de deficiencias y agujeros que hagan que haya este derroche irresponsable”, explicó María González Valencia. Solo en 2020, SIAPA registró 37 mil 787 fugas. En estos desperfectos se pierden entre 30% y 40% del agua que se bombea.

Durante la presentación se añadió que una consecuencia más de la antigüedad de la tubería es que el SIAPA no puede incrementar la presión del agua para llevarla a zonas altas o periféricas porque se corre el riesgo de que haya aún más fugas.

Claudio Figueroa, integrante del Imdec, mencionó que la reparación de fugas costaría 10 mil millones de pesos, pero, tanto el Gobierno Estatal como el Federal han apostado por invertir al menos 35 mil millones de pesos para la presa El Zapotillo durante 12 años que aún no ha generado una gota de agua.

Por su parte, González Valencia agregó que cada vez está más normalizado que no haya agua, pero estos casos se atenta a un derecho humano y los costos son asumidos por los ciudadanos cuando es responsabilidad de los gobiernos.

Un factor más es el tratamiento de aguas residuales que las empresas e industrias podrían reutilizar. Actualmente solo se reutiliza el 0.20% de 254 millones de metros cúbicos de agua que se han tratado. “La industria contamina más y en lugar de usar agua potable puede usar agua de reúso”, dijo Claudio Figueroa. En Jalisco, 12 inmobiliarias poseen concesiones de explotación de 36.7 millones de litros anuales de agua que podrían servir para otorgar agua a un millón de personas.

A pesar de esta concentración conocida, el Gobierno de Jalisco realizó operativos para evitar el “huachicoleo” del agua, según definió el jefe de Gabinete Hugo Luna, en zonas agrícolas de la zona Ciénega. Las acciones se ejecutaron el 21 de marzo e implicó la desconexión de tomas de agua. El funcionario descartó que se haya faltado a la legalidad en los operativos.

Luna arguyó que la reducción del flujo de agua a la metrópoli se debió a que algunos agricultores rebasaron de forma irregular la extracción determinada en su concesión y que existían posibles tomas clandestinas.

Productores afectados señalaron a El Informador que elementos de la Policía estatal ingresaron a los cuartos de control de las bombas para deshabilitar los equipos y los dejaron dañados. Al final, de 10 tomas de agua clausuradas, seis serán liberadas por tener concesión legal. Los agricultores negaron las anomalías y expusieron el riesgo de perder cuatro mil hectáreas de trigo debido al operativo.

La crisis incitó a llamados desde las universidades, una de ellas el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) que publicó un pronunciamiento el 16 de marzo ante la violación del derecho humano al agua.

En el comunicado exigieron a las autoridades garantizar el acceso y que asumieran la responsabilidad pública por una deficiente gestión del agua para la ciudad, ya que “culpar a las variaciones en el ciclo hidrológico, es decir a la naturaleza y sus ecosistemas, de la situación actual, anula una necesaria autocrítica por el mal desempeño público”.

A lo que el Gobierno de Jalisco respondió que “lamentaba” la forma en que los investigadores del ITESO abordaron “un tema tan serio como el abasto de agua a partir de la premisa de que no se ha hecho nada para prever y atender el tema”.

En el comunicado aseguraron que con la creación de la Secretaría de Gestión Integral del Agua se ha buscado “trabajar de forma transversal la situación hídrica y de infraestructura hidráulica en Jalisco”. Además que se han invertido millones de pesos en pozos e infraestructura de distribución, plantas de tratamiento y sistemas de reúso. Agregaron que la Conagua ha estado “ausente” al vigilar el saneamiento y vigilancia de los cuerpos de agua.

“La invitación a proponer objetivamente los cómos, es un punto de partida para hacer frente a un problema que no sólo es responsabilidad de los gobiernos”, concluyó el comunicado.

Una nueva ley para repartir mejor el agua en Guadalajara

Las reformas a las legislaciones para garantizar el derecho al acceso y saneamiento del agua en México tienen nueve años de retraso, después de que se integraron a la Constitución. La necesidad de una nueva ley y reglamentos se refleja en la crisis de abastecimiento de agua que desde hace meses se vive en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).

El Congreso de la Unión ya ha recibido iniciativas para modificar la Ley Aguas Nacionales validada en 1992, misma que permitió la participación privada para el manejo de este bien.

Entre las opciones que se discuten existe una iniciativa presentada por académicos y organizaciones sociales que conforman la asociación Agua para Todos Agua para la Vida que busca revertir la ley privatizadora de 1992 y se deje de considerar este recurso como una mercancía y negocio plasmado en las concesiones que se otorgan durante décadas y acaparan el acceso, explica María González Valencia, integrante del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec).

“La ley permite, por ejemplo, que concesiones para uso agrícola se puedan transferir a una empresa (…) No es tan sencillo que se vaya a aprobar una ley que pueda regular toda el agua en el país desde otra visión como agua para el uso público, después agua para la economía y que elimine el uso actividades que contaminan y que generan problemas de salud pública”.

La ley vigente, en su capítulo cuarto, permite el acaparamiento de agua por actores económicos a través del sistema de concesiones y transferencias de derechos sobre el agua a privados que concede la Comisión Nacional del Agua (Conagua), logrando así un derecho prácticamente irrevocable, destaca la investigadora.

Breve glosario de los conceptos que debes entender sobre la crisis de agua

Acuífero

Formación geológica por las que circulan o se almacenan aguas del subsuelo que pueden ser extraídas para su explotación, uso o aprovechamiento. La mayor cantidad de agua dulce de uso humano es subterránea.

Agua potable

Agua que se puede beber y que no contiene contaminantes como químicos o agentes infecciosos, y que no causa efectos nocivos al ser humano.

Asignación

Título que otorga la Conagua para realizar la explotación, uso o aprovechamiento de las aguas destinadas a los servicios de agua con carácter público urbano

Cuenca hidrológica

Territorio delimitado de las aguas que conforman una red hidrográfica de cauces que convergen en uno principal. Constituye la unidad de gestión de los recursos hídricos. En el caso de Jalisco corresponde a la cuenca Lerma-Santiago-Pacífico.

Presa

Obra que sirve para captar, almacenar y controlar el agua de una cuenca natural y que consta de una cortina y un vertedor para expulsar el exceso de agua.

Presa de derivación

Dique que atraviesa un río con la finalidad de mantener o regular su nivel y derivarlo, parcial o totalmente, de la corriente hacia canales para su aprovechamiento.


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Saúl Justino Prieto Mendoza

Saúl Justino Prieto Mendoza

Es periodista de formación. Ha participado y colaborado en Radio Universidad de Guadalajara, proyectos web informativos como Tiempos de Enfoque, Vario Bros y Artículo Siete.
Durante su estancia en el periódico El Informador participó en coberturas para redes sociales, web y el diario impreso; posteriormente ingresó al área de periodismo de investigación donde desarrolló trabajos de profundidad sobre temas políticos, sociales y culturales.
Recientemente ha trabajado en áreas de divulgación de las Ciencias Sociales mediante la creación de contenidos multimedia para web y redes sociales.
Tiene casi 10 años de carrera donde ha indagado distintos aspectos de la divulgación e investigación periodística.