El control de transporte público durante pandemia privilegia a los que más tienen

Los usuarios son los más afectados

Con las restricciones en horario del transporte público durante la aplicación del Botón de Emergencia y las casi nulas medidas de prevención de contagios de COVID-19 a lo largo de la pandemia se ha perjudicado doblemente a las personas que no tienen recursos para adquirir un vehículo particular. En Jalisco solo 3 de cada 10 personas en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) utilizan autos como medio de transporte, según datos de MIDE Jalisco del Gobierno del Estado.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), 8.3 de cada 10 personas en México planea comprar un automóvil este año, 2.9 menos que en 2019. Esto se combina con que cada vez hay menos personas ocupadas con ingresos mayores a dos salarios mínimos: en 2015 había 1 millón 984 mil 258 jaliscienses en la estadística y en septiembre de 2020 se registraron 1 millón 751 mil 261.

Estudios internacionales han demostrado que el transporte público es el foco más importante de contagios después de los hospitales, elevadores, supermercados y centros comerciales, señaló Héctor Raúl Pérez Gómez, director de la División de Disciplinas Clínicas de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y por ello es un foco de atención para que los ciudadanos eviten usarlo a menos que sea totalmente necesario y que las autoridades implementen medidas de prevención claras.

A pesar de esto, el Gobierno del Estado priorizó no afectar el negocio de los empresarios que manejan el transporte público en lugar de la protección de los usuarios ante la COVID-19, “porque no quieren, no porque no puedan”, de acuerdo con el académico Luis Antonio Rocha Santos, de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG.

Aseveró que, por ley, el gobierno estatal debe regular este servicio para que funcione adecuadamente en beneficio de los pasajeros y es su facultad exigirles a los concesionarios que se cumpla; aún así, Rocha Santos evalúa que no se han tomado las medidas mínimamente necesarias para controlar y evitar los contagios en las unidades de transporte público, siquiera la distancia mínima de 1.5 metros entre cada persona ya que la saturación en horas pico es notoria desde hace meses.  

 

Botón de Emergencia, la cúspide de los errores

El colapso de estas omisiones se expuso durante la aplicación del Botón de Emergencia entre el 30 de octubre y el 13 de noviembre cuando se prohibió la circulación del transporte público en el AMG después de las 21:00 horas, por lo menos el primer viernes, y la reducción durante el fin de semana. Además, se vedó la circulación de Empresas de Redes de Transporte por la noche y los fines de semana; solo los taxis pudieron operar.  

El mecanismo permitió a las personas acudir a su trabajo y con ello no parar la economía, pero al salir se les quitó la oportunidad de regresar a sus casas, eso considerando que en un día normal se realizan 19 millones de viajes en transporte público.

En un comunicado, el Gobierno calificó como una “situación atípica” la saturación del transporte público ese fin de semana y declaró como un logro “desincentivar” los traslados. “De 1.8 millones de personas al día en el AMG, el primer fin de semana de funcionamiento del botón solamente se movieron 87 mil 851 personas. Mientras que, entre semana, se registró una disminución entre el 37% y el 39%”.

Sobre estas medidas, el académico de la UdeG insistió en que se afectó a los que menos recursos tienen, mientras que no se ha obligado a los grandes empresarios a absorber la disminución de sus ganancias y no perjudicar a sus trabajadores. “Se perjudica a las clases más desprotegidas económicamente, las que tienen necesidad de ofrecer su mano de obra para recibir un salario y que utilizan el transporte público”.

Una muestra de la falta de apoyo de parte de los empresarios fue el fallido intento de escalonamiento de horarios como lo solicitó el gobernador Enrique Alfaro Ramírez el 18 de junio de 2020.

“El escalonamiento de horarios fue voluntario pues había que reunir a los líderes empresariales y pedirles que tomaran conciencia al considerar que todos tendremos pérdidas pero ellos son los que tienen la capacidad de afrontar mejor la falta de ingresos”, explicó Rocha Santos.

De hecho, el presidente de la Cámara de Comercio de Guadalajara, Xavier Orendáin De Obeso, reconoció que no se cumplió con la implementación de horarios escalonados para los trabajadores.

 “La Secretaría de Transporte no ha tenido el interés de vigilar que se respeten esas normas sanitarias mínimas (…) Deben de instrumentar mecanismos para que se respete esa norma sanitaria básica elemental, por esto se ha incrementado el número de contagios. Cerraron lugares de concentración masiva pero el transporte ha funcionado igual que siempre”, afirmó Rocha Santos.

A esto se suma que decenas de miles de trabajadores, amas de casa o adultos mayores no tienen otras opciones para trasladarse más que el transporte público. Hasta las opciones de transporte controladas por el Gobierno del Estado como las líneas de Tren Ligero también están saturadas a pesar de que la solución para evitarlo es incrementar la frecuencia de paso. 

Una opción más para el caso de los camiones es obligar a los empresarios que tienen la concesión a utilizar todas las unidades para que haya menos usuarios en cada camión, “pero no se quiere afectar la economía de los empresarios. Parece que tienen temor a que los presionen o algo”.

Añadió que otro tipo de vehículos como transporte escolar o camionetas tipo van de gobierno y particulares que no se han usado pudieron haberse integrado para brindar el servicio mediante convenios o acuerdos.

Algunas de las acciones que son esenciales para reducir la probabilidad de contagio en las unidades de transporte, recomendadas por el epidemiólogo Héctor Raúl Pérez Gómez, son el uso del cubrebocas que proteja desde la barbilla hasta la nariz de los usuarios y choferes, escalonamiento de horarios de ingreso a trabajos para evitar aglomeraciones, incremento de unidades para traslados y disposición de gel antibacterial en todas las unidades. Aspectos que, como se mencionó anteriormente, no se exigen a los concesionarios.

Acciones secundarias ideales son que se regalaran cubrebocas a los usuarios para que renueven el que posean, ya que en caso de humedecerse deja de cumplir con su función de filtrado. Ante la falta de cumplimiento de varias de estas medidas, recomendó lavarse las manos antes de portar el cubrebocas y antes de removerlo del rostro y usar gel antibacterial en cada ocasiones que se toquen superficies dentro de las unidades.   

 

Basan estrategia en sondeo de casos y notas periodísticas

El Gobierno del Estado ha expuesto frecuentemente que la mayoría de los contagios de COVID-19 en Jalisco se han originado en reuniones familiares, en contraste con el transporte público que durante todos los meses de contingencia ha mostrado saturación de usuarios.

Sin embargo, al solicitar la base técnica o el origen de esta estadística, la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) a través de su Dirección General de Prevención y Promoción notificó que la determinación de las fuentes de contagio y sitios probables de infección se obtuvo tras una revisión de 237 casos (el 0.05% de los 44 mil 832 casos acumulados hasta el 11 de diciembre en Jalisco), donde “se interrogó sobre los posibles sitios de contagio de acuerdo con la percepción de cada uno de los casos”, según indica en la respuesta.

A esto añaden dos vínculos, uno de ello de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades del Gobierno de los Estados Unidos donde, según la SSJ, se expone que “la epidemia de COVID-19 está empeorando y las pequeñas reuniones familiares son un factor importante que contribuye al aumento de los casos”; además de una nota publicada en la BBC Mundo donde un médico e investigador de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard “explica cómo una reunión se puede convertir en un evento superpropagador de COVID-19″. En la respuesta adjuntan los vínculos de las notas: (1) https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life­coping/holidays.html.
(2) https://www.bbc.com/mundolnoticias-53312561 (sic).

 

 

 

 

En conferencia de prensa el 30 de julio, el gobernador Alfaro Ramírez expuso cambios en la medida del Botón de Emergencia (que se aplicó del 30 de octubre al 13 de noviembre), basado en los datos originados en el “análisis” expuesto por la SSJ. El botón, de acuerdo al gobernador, buscó reducir la posibilidad de actividades recreativas pero no la posibilidad de que la gente trabaje.

En los datos que hizo públicos indicó que hasta el 74% de los contagios se dieron en visitas, reuniones con la familia y amigos, acudir a comercios; mientras que el transporte público representó solo el 4% de los contagios. El resto se dieron en atención a pacientes, contacto con superficies contaminadas o en la vía pública.

“El diseño del Botón de Emergencia se va a replantear para que podamos, cuando sea necesario parar, hacerlo sin afectar de manera importante la actividad económica o la fuente de trabajo de la gente, sino concentrarnos en parar la vida social, las acciones de recreación que son las que los generan más problemas, particularmente lo que estamos pensando, tiene que ver con los horarios, la actividad de la noche puede ser prescindible y por supuesto los fines de semana”, dijo. El gobernador afirmó que la mayoría de contagio se da en eventos fuera de los trabajos u oficinas.

De hecho, el sistema de llamadas telefónicas para solicitar informes y pedir citas de pruebas solo reconoce dos factores de riesgo para confirmar la cita: contacto cercano con una persona confirmada por laboratorio de COVID-19 en los últimos 14 días y un viaje efectuado a otro país en los últimos 14 días, según datos del Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes (CEPAJ), encargado del call center, concedidos vía Transparencia.

Este criterio ha generado que solo 18 de cada 100 llamadas terminaran en una cita para agendar una prueba de COVID-19 en CEPAJ; mientras que en el sistema de atención telefónica de la UdeG solo 6 de cada 100 llamadas terminan en una cita para prueba.

 


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Saúl Justino Prieto Mendoza

Saúl Justino Prieto Mendoza

Es periodista de formación. Ha participado y colaborado en Radio Universidad de Guadalajara, proyectos web informativos como Tiempos de Enfoque, Vario Bros y Artículo Siete.
Durante su estancia en el periódico El Informador participó en coberturas para redes sociales, web y el diario impreso; posteriormente ingresó al área de periodismo de investigación donde desarrolló trabajos de profundidad sobre temas políticos, sociales y culturales.
Recientemente ha trabajado en áreas de divulgación de las Ciencias Sociales mediante la creación de contenidos multimedia para web y redes sociales.
Tiene casi 10 años de carrera donde ha indagado distintos aspectos de la divulgación e investigación periodística.