El tren que no termina

Obras pendientes, afectaciones y entornos en conflicto

Tanto el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, como el gobernador Enrique Alfaro, aseguraron que la Línea 3 del Tren Ligero ya estaba terminada; sin embargo, hay 23 obras o proyectos complementarias de entorno y paisaje urbano que aún no se terminan.

De acuerdo al portal de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) de Jalisco, hay proyectos pendientes de asesoría técnica para la verificación de la construcción y certificación, rehabilitación de calles entorno a la Línea 3 además de construcción de andadores, ciclovías y banquetas por un costo de 343.6 millones de pesos.

Las cinco obras pendientes más costosas son:

 

La lista revela que aún no se acaban las obras complementarias en todas las estaciones de la Línea 3. Además se incluyen ciclovías, restauración de plazas públicas y el pago por la revisión de la construcción. Este último proyecto, pagado por el gobierno de Jalisco, se encargó a la empresa Senermex Ingeniería y Sistemas que construyó un tramo de la nueva infraestructura.

A esta compañía también se le pagó recientemente por este mismo servicio pero de parte del gobierno federal para la revisión del Tren Maya más de 313.1 millones de pesos.

Por parte del ayuntamiento de Guadalajara  solo se realiza la renovación de la Plaza Guadalajara, junto con los locales comerciales subterráneos, con un costo de 28 millones de pesos. El alcalde, Ismael del Toro, aseguró que las obras estarían terminadas este año. 

 

Afectaciones permanentes

Para la vecina Sofía, la Línea 3 del Tren Ligero es sinónimo de la irrupción al ambiente tranquilo que se percibía en su colonia, la Seattle, en Zapopan, antes del arranque de las obras de este megaproyecto que parecía (o aún lo hace), no terminar.  

Por las empedradas calles de esta zona habitacional comenzó a circular el tráfico que fue desviado debido al cierre de la avenida Ávila Camacho, por donde corre el tren. Los resultados fueron hundimientos, baches, roturas de tuberías y mayor contaminación, como lo han denunciado también habitantes de colonias cercanas. 

Por ello espera que, con el inicio de operaciones de la L3, se puedan replantear derroteros del transporte público, disminuya el tráfico vehicular, y pueda haber aire más limpio y, de esa forma, la Seattle recupere el brío de tranquilidad. 

También considera importante que se respete la esencia “verde” del camellón de las avenidas por donde se construyó el tren y se coloque arbolado y plantas, como lo prometieron las autoridades. 

Un punto positivo que destaca es la plazoleta que se construyó en las inmediaciones de la llamada Estación Zapopan Centro, pues al priorizar el entorno a una visión peatonal es más amigable para los transeúntes, ya que antes era “el cruce de la muerte”. 

De acuerdo con el ayuntamiento de Zapopan, las obras de esta plazoleta llevan más del 90 por ciento de avance, y contará con más de 270 especies de árboles y 8 mil arbustos.  

En octubre de 2019, SIOP y Zapopan anunciaron la aplicación de mil 800 millones de pesos para varias obras, entre ellas las “correcciones de fallas que tuvieron quienes diseñaron el proyecto de la Línea 3 sin contemplar al peatón como parte fundamental de la obra”.

 

L3, invasiva desde su origen

Desde su concepción, el diseño de la Línea 3 del Tren Ligero obedeció a un “modelo invasivo” para la ciudad, sostiene Jorge Gastón Gutiérrez, investigador del Colectivo Ecologista de Jalisco, al enumerar los elementos que sustentan su análisis.

El hecho de que se haya levantado por el centro de las avenidas, detalló, implica que se tengan que utilizar escaleras para llegar a las estaciones, o elevadores para personas con discapacidad, una cuestión no tan sencilla para la movilidad de las personas. 

Además, los ingresos a las estaciones quedaron sobre las banquetas o al pie del arroyo vehicular, como la estación Arcos de Zapopan; mientras que hay casos que los pasos peatonales no son del todo seguros, como en la estación Ciencias Exactas, donde uno de los corredores va a dar al estacionamiento de una tienda de conveniencia. 

“Es una arquitectura invasiva, toda la línea, las columnas y demás, han alterado drásticamente el entorno; implicó un ecocidio tremendo de más de 6 mil árboles a lo largo de todo su trayecto y efectivamente lo que son escaleras, espacios de ingreso, son invasivos a nivel de banquetas”. 

Para el también académico, se tiene que analizar la compensación de los árboles que quitaron, pues “tres arbolitos no compensan la biomasa de un árbol de gran formato que existían en estas avenidas. Entonces el impacto fue fuerte en términos de paisaje, en términos de biomasa y producción de oxígeno, en términos de regulación climática”.

En lugar de esta millonaria inversión se pudieron haber establecido entre seis y ocho corredores integrales de movilidad en la ciudad que hubieran resuelto muchos más problemas que los que supuestamente resolverá el Tren Ligero, dijo Gastón Gutiérrez. 

Explicó que rutas ejes de transporte a nivel de BTR, o trolebús, que fueran más versátiles y estaciones con mayor accesibilidad y no invasivas, serían de más ayuda.

 

Piden columnas verdes

A inicios de agosto, comenzó la iniciativa ciudadana Queremos Columnas Verdes GDL, en la que ciudadanos piden a las autoridades que se respete el plan inicial de la Línea 3 y se coloquen plantas de ornato, arbolado y enredaderas en los pilares que sostienen las vías del tren.

Para Abraham Jaime, uno de los impulsores de este movimiento, se tiene que privilegiar la reposición del arbolado que fue removido para la construcción de esta obra de movilidad y cumplirse el proyecto inicial de contar con camellones verdes. 

Lo anterior como respuesta al proyecto Traza Jalisco impulsado por la Secretaría de Cultura Jalisco, que pretende que se realicen murales-grafitis en 110 columnas de la L3.  

Actualmente tres columnas, a la altura de la estación de Ávila Camacho y Patria, cuentan con murales alusivos a la niñez que fueron promovidos y presentados en octubre de 2019 por el ayuntamiento de Zapopan. 

Esta iniciativa artística no es compatible con la L3, a decir de Abraham Jaime, pues los ciudadanos tendrían que contemplarlas desde sus automóviles o las aceras; además denunció que han buscado un diálogo con el gobierno del estado, pero no han obtenido respuesta.  

 

Mientras en Zapopan pelean reverdecer el paisaje, Tlaquepaque luce gris

La instalación de enredaderas en las columnas de la Línea 3 se ha concentrado en Guadalajara y Zapopan, ya que en el trazo del municipio de Tlaquepaque, desde la estación Río Nilo hasta la Central de Autobuses el paisaje luce totalmente gris. El camellón debajo de las vías es utilizado como punto de desecho de escombros y todas los pilares e ingresos a las estaciones ya fueron vandalizadas con grafitis.

Particularmente en Tlaquepaque, el Ayuntamiento también invirtió 9.7 millones de pesos en la rehabilitación con concreto hidráulico de las vialidades de la avenida Niños Héroes y la calle Zaragoza, afectadas por los cambios de los trayectos vehiculares.

En octubre se anunció la instalación de concreto hidráulico y banquetas por parte de la SIOP sobre la Av. Revolución desde la calle Hornos, que separa a Guadalajara de Tlaquepaque, hasta la calle Zaragoza. La obra implica una inversión de 208 millones de pesos, pero aún no concluye.

En un recorrido realizado por el trazo de Guadalajara hacia Tlaquepaque, se constató que esta obra solo se completó en la vialidad que va de oriente a poniente, mientras que en el sentido contrario el pavimento sigue en malas condiciones.

Si bien no forma parte de las inversiones de la Línea 3, la ciclovía de la avenida Revolución es otro pendiente del entorno. La construcción va desde la Calzada del Ejército a la estación Tlaquepaque Centro con una inversión de 32.3 millones de pesos de la SIOP, pero tampoco se ha terminado. 

En un recorrido se verificó que la ciclovía no inicia desde Calzada del Ejército, sino desde la calle Dr. Enrique Pérez Arce y termina en la avenida Niños Héroes. En el trazo aún muestra restos de escombro, tubos y suciedad. De acuerdo a la SIOP contemplaba terminarla en abril de este año y posteriormente corrigió la fecha de término al 15 de julio, pero tampoco se cumplió.

 


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