La calle, el espacio que ve lesionarse y morir a su población

Los accidentes viales en aumento

Paula Andrade trabaja en Ciudad Judicial de Zapopan y el 20 de febrero terminó su jornada a las 5 de la tarde, caminó a la banqueta en el carril lateral del Anillo Periférico a esperar un camión que la llevara de vuelta a su casa, pero se lo impidieron. El choque por alcance entre dos autos que circulaban allí segundos antes hizo que uno de ellos subiera a la banqueta donde Paula estaba de pie y la impactó de lleno.  En un parpadeo, quedó atrapada entre la defensa del auto y un muro de piedra. 

Por la gravedad de las lesiones, ese mismo día le amputaron ambas piernas. Su cadera también se fragmentó y Paula permanecía en terapia intensiva mientras su familia y amigos, además de tratar de asimilar el traumatismo al que había sido sometida su ser querida, exigían que los causantes se responsabilizaran de los gastos, ya que al tratarse de un accidente con dos autos involucrados las aseguradoras se señalaban una a la otra, mientras Paula luchaba por recuperarse y las cuentas hospitalarias subían.

A ocho meses de aquél día, cuando su “error” fue esperar sobre la banqueta de la avenida con más accidentes graves en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), Paula continúa en terapias para recuperar su movilidad, pero ahora con ayuda de prótesis que la acompañarán el resto de su vida. 

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud federal, Jalisco es el segundo estado del país con mayor cantidad de lesionados en accidentes viales que permanecen con secuelas o incluso discapacidad, acapara el 14% de los casos en México.

Como Paula sino también Rocío, una mujer de 60 años que el 1 de octubre pasado cuando intentaba cruzar, de nuevo el Periférico, fue arrollada por un tráiler que desde el cruce con Joaquín Amaro, en Guadalajara, giró para incorporarse a la vía rápida. El vehículo la arrastró varios metros y finalmente se detuvo, con las llantas encima de una de sus piernas. También perdió su extremidad solo por intentar cruzar una avenida.

 

 

Suben accidentes con muertes en Jalisco

Es de noche y se aprecia una avenida grande, transitada, los autos apenas se distinguen por sus efímeras luces que tan pronto como aparecen, salen de cuadro.  Es un video grabado con el celular que alguien publicó en la mañana del 20 de agosto y exhibe, esa noche en la avenida transitada que resulta ser el Anillo Periférico, a un auto que circula en sentido contrario durante largos y angustiantes segundos.

El video termina ahí, en mostrar la negligencia de alguien que conduce en contrasentido en la arteria vehicular más mortal del AMG. Pero la tragedia sí se concretó. Ese conductor, ebrio, terminó impactando de frente a un motociclista, era un agente vial que cubría su jornada nocturna.

El encontronazo lo hizo caer al asfalto con múltiples fracturas y contusiones. Al viajar en motocicleta, fue su cuerpo, sus órganos, los que absorbieron de lleno el impacto de una mole que el agente no esperaba en su carril, directo hacia él. Por seis días, Luciano Pérez luchó en el hospital contra el desalentador pronóstico, pero su cuerpo no pudo sobreponerse a las lesiones y murió el 26 de agosto. 

Lo que le pasó al agente vial mientras laboraba se ha repetido 832 veces en Jalisco, del 1 enero al 31 de octubre de este año. Cambian las personas, el lugar y las circunstancias, pero el parpadeo en que alguien frente al volante acaba con la vida de otra persona por ir a exceso de velocidad, manejar alcoholizado o por mandar mensajes mientras maneja, principalmente, fue el mismo.

De acuerdo con el Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG), en lo que va del 2020 las muertes en accidentes viales en el estado crecieron 49% respecto al 2019 (cuando hubo 556 decesos) y aún no se acaba el año.

Para Alfredo Celis de la Rosa, investigador del departamento de Salud Pública del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, este incremento en año de pandemia donde bajó la movilidad hasta en 60% puede atribuirse a que incrementó la velocidad en que circulan los conductores en algunos horarios y avenidas en un contexto de cuarentena constante.

También identificó que el incremento de motociclistas incide en que aumente la fatalidad de los accidentes donde se ven involucradas ya que al no tener mayor protección, la probabilidad de tener lesiones severas o incluso encontrar la muerte se disparan.

“Uno esperaría que hubiera menos accidentes porque cuando menos tres meses hubo restricciones de movilidad muy altas, pero generalmente ocurre esto, cuando hay pocos vehículos aumenta la velocidad de los pocos que hay y siempre que hay aumento de velocidad hay más accidentes. Algo que también se está presentando en el estado es mayor cantidad de motocicletas y son una parte importante porque éstas son más letales, ahí la única carrocería que llevas es lo que tienes puesto, el cuerpo está muy expuesto y en Jalisco se ha disparado este modo de transporte”, comentó en entrevista.

“A pesar de que se han hecho cosas en el estado de Jalisco que han beneficiado la seguridad vial, sigue estando por arriba de muchos estados donde existe mayor número de lesionados en accidentes de tráfico, hace falta en primer punto una gran educación vial, tanto para conductores como peatones, pero también cambiar mucho de las condiciones urbanas que facilitan los accidentes”.

El argumento de Celis de la Rosa lo confirma el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que en su último informe anual sobre seguridad vial coloca a Jalisco en el primer lugar nacional por incidencia de muertes en accidentes de tránsito en zonas urbanas con 291 decesos durante el 2019, le sigue Chihuahua con 263 y Sinaloa con 236.

 

 

Peatones, el eslabón más vulnerable

A nivel mundial, alrededor del 20% de las personas que mueren en accidentes viales son peatones, de acuerdo con la ONU, mientras que México tiene peores registros: 23% son transeúntes, 12% conductores de auto y 11% motociclistas, según cifras del 2018 publicadas por el INEGI.

Aunque hay iniciativas en diversas partes del país e incluso dentro del AMG para mejorar las condiciones de seguridad para los peatones, que son la máxima prioridad de la pirámide de la movilidad urbana, las muertes no disminuirán si no se consigue bajar la velocidad con la que circulan los vehículos motorizados, consignó Claudina de Gyves de la Liga Peatonal México.

Agregó que no solo se trata de cambiar la infraestructura e ir empujando a un cambio de cultura vial más amable con el peatón niño, niña, hombre, mujer, anciano, anciana o persona con discapacidad, sino también con la seguridad de los autos que salen al mercado.

“Hay una deuda histórica porque no hemos podido cumplir que caminar sea seguro, México está pasando por un cambio de visión en materia de seguridad vial, ahora mismo se está discutiendo la Ley de Seguridad Vial (…) es un tema efervescente y hay un cambio de visión que es muy positivo, pero no solo tiene que ver con un cambio de comportamiento de las personas que caminan o que conducen un vehículo sino también el factor del diseño urbano, las banquetas, ¿las calles están pensadas para contener los errores de las personas?”, cuestionó en entrevista.

“Es un enfoque multifactorial ¿los vehículos que estamos poniendo en las calles son seguros? ¿tienen elementos que brindan seguridad? Tenemos que incorporar este enfoque sistémico que aborde todos los puntos, las banquetas tienen que ser amplias, dignas, diseñadas para que todas las personas las puedan transitar y disfrutar. El tema de la velocidad, porque está comprobadísimo que bajando la velocidad de los autos a 30 kilómetros por hora minimizas las muertes”.

De acuerdo con la activista, hay casos como la Ciudad de México que ha incorporado modelos exitosos de cruceros seguros con semáforos inteligentes, bolardos, reductores de velocidad para autos, amplio periodo para cruzar, entre otros factores que han disminuido hasta 30% la siniestralidad.

Incluso mencionó que hay campañas para desmantelar los denominados puentes antipeatonales, esta infraestructura que envía a los transeúntes a recorrer el doble, triple y hasta cuatro veces más trayecto para cruzar una avenida transitada, como los que abundan en Periférico, para permitir que las personas transiten en superficie de manera segura y ahora sean los autos a los que se obliga a bajar la velocidad.

“Vale la pena estudiar en dónde sí es factible desmantelar los puentes antipeatonales e ir incorporando infraestructura que priorice al peatón. Primero es la infraestructura y luego la cultura, en este tema es muy importante el presupuesto, porque la infraestructura que beneficia al automóvil es desproporcionadamente más alta”, recordó.

Una forma de saber qué tan adaptadas están las ciudades para el peatón, según el consultor colombiano Guillermo Peñalosa, está en la medida en que un niño de 8 y un adulto de 80 años puedan andar las banquetas y los cruces con calma y seguridad. He ahí una primera métrica.

 


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Violeta Meléndez

Violeta Meléndez

Reportera desde 2011 especializada en medio ambiente. Ha trabajado en medios impresos y digitales de Guadalajara en la cobertura de noticia diaria y realización de investigaciones, su especialidad es el manejo de recursos naturales, impacto ambiental, desarrollo urbano sustentable y divulgación de la ciencia. Estudió Periodismo y Biología, ambas licenciaturas por la Universidad de Guadalajara.