La emergencia electoral (I)

La contienda política en la nueva realidad

El desplegado “Contra la deriva autoritaria y por la defensa de la democracia”, publicado un día antes de la visita del presidente López Obrador a Jalisco, y que básicamente apela por construir una coalición total para arrebatarle al presidente la mayoría en el congreso, no fue el único símbolo electoral que se desplegó durante esa semana. La conferencia mañanera en Zapopan fue una síntesis de las diferencias y tensiones que han rodeado la relación entre Enrique Alfaro y Andrés Manuel López Obrador, desde el inicio de sus administraciones.

La semana terminó con la publicación de un video atribuido al Cartel Jalisco Nueva Generación en el que se pretendía mostrar la fuerza de su organización, y que más allá de su autenticidad, fue utilizado por algunos actores para debilitar el impacto que pudo haber tenido el informe que un día antes se había dado sobre el estado de la seguridad y que estuvo acompañado de la inauguración de un cuartel para la Guardia Nacional. Mientras que la controversia entre el gobierno del estado y el subsecretario Hugo López Gatell, por los criterios del semáforo epidemiológico, terminaron por obligar al gobernador Alfaro a romper la tregua y publicar en twitter que a López Gatell lo único que le interesa es su agenda política. Pero ¿qué no ha sido político durante la pandemia en Jalisco? 

En ese contexto, la contienda electoral nunca se ha detenido. La posibilidad de que dos nuevas organizaciones obtengan su registro como partidos políticos, aunado al desgaste del gobierno local y federal, ayuda a entender la reforma electoral que Movimiento Ciudadano y el PAN impulsaron para reducir a un mes el proceso electoral del próximo año. Lo que beneficia por completo a los partidos que gobiernan o que ya tienen representaciones en el Congreso, y reducen las posibilidades de los nuevos partidos de tener tiempo y recursos para dar a conocer sus plataformas. Además de las limitaciones que impondrá la emergencia sanitaria que servirá para medir el alcance institucional del estado y pondrá en un dilema las formas tradicionales de hacer campaña: la reunión de personas, el trabajo territorial, la organización electoral. La pandemia no solo aumentará la desigualdad económica, sino hará su parte entre quiénes pueden participar y entre quiénes no. 

Ésta es la primera parte de un recorrido a través de las voces de jóvenes que participan en partidos y organizaciones políticas, y que hacen un repaso sobre el estado de las cosas frente a la contienda electoral del próximo año, sus opciones políticas, sus agendas y sus puntos de vista sobre la realidad.

 

La larga marcha 

Luis Sánchez Pérez estudió Derecho en la Universidad de Guadalajara, tiene 33 años y desde los 16 participa en política, específicamente en el Partido Acción Nacional. Actualmente trabaja con el regidor de Guadalajara, Miguel Zárate. Un empresario de la construcción que contendió por la presidencia municipal de Guadalajara, en 2018, y pertenece a esos perfiles del PAN, ajenos a la vieja militancia que buscan darle una imagen fresca al electorado. Lo que recuerda un poco a lo que se le llamó en los años ochentas el neopanismo, una etapa de politización empresarial que benefició el avance del PAN como partido de oposición, más allá de su rigidez ideológica. 

Para la generación de Luis, la campaña de Felipe Calderón es un gran referente. Ahí tuvo la oportunidad de conocer otras ciudades y estados del país. Aunque menciona la importancia de Alberto Cárdenas y Ramírez Acuña, para consolidación de un proyecto político y para cuadros partidistas. El periodo de Emilio González Márquez, al que nunca menciona por su nombre, es desde su punto de vista la irrupción de perfiles ajenos a los principios e ideología del partido.

Su experiencia y participación política abarca espacios partidistas, gubernamentales y universitarios. Piensa que los partidos políticos son grandes espacios de formación política. Aunque a sus 33 años, su posición dentro del partido es ambigua y explica un poco la idea que tiene la organización política sobre su futuro, pues Acción Juvenil, órgano que acoge a los jóvenes, tiene un tope de edad de 25 años y eso deja en el limbo a las personas que no tienen la gran experiencia política frente a los perfiles más viejos, que son lo que toman la desiciones. 

Para cambiar eso, dice, es necesaria una gran concertación generacional, un acuerdo para acordar un relevo generacional. Pues al partido le hacen falta más jóvenes y mujeres en puestos de dirección y representación. Piensa que ahora que concluya el periodo de Pilar Pérez Chavira, surge una gran oportunidad para que un joven ocupe la presidencia del partido. 

Estas pequeñas diferencias ideológicas, rupturas y confrontaciones generacionales siempre han estado presentes al interior del partido. Antes de ganar la gubernatura en 1995, la alternancia del PAN se fue construyendo en espacios rurales hasta llegar a zonas metropolitanas, pero los gobiernos divididos, la aparición de nuevos partidos, el cambiante contexto nacional, las nuevas generaciones, tecnologías y los variados intereses de los ciudadanos, lo hicieron perder fuerza y espacios hasta terminar haciendo una alianza casi obligada con Movimiento Ciudadano. 

Esto se debe, apelando a las metáforas futbolísticas, a que el PAN ha dejado de creer en el triunfo. Si el PAN quiere resolver los problemas del país, tiene que ser gobierno y si quiere ser gobierno tienen que hacer las cosas de otra forma, dice Luis.

Uno de ellos y tal vez el más importante es la capacidad de arropar las distintas expresiones, preferencias y pensamientos. Hay una placa, dice Luis, que es obligatoria en todos los establecimientos mercantiles en la CDMX, que dice en este espacio no se discrimina, ni excluye a personas o colectivos por su origen, lengua, sexo, genero, edad, condición social, forma de pensar o preferencia sexual. 

Una de esas placas hace falta en el PAN. Un partido, según Luis, que se caracteriza por defender la dignidad humana, la cultura de la paz, no puede seguir creyendo que es un partido de gente perfecta. El PAN debe incluir a gran parte de la sociedad, y romper con cualquier rasgo racista, clasista, excluyente, discriminatorio.

Concluye diciendo que se puede entender el panorama actual observando a los dos políticos que ocupan la agenda nacional, uno no atiende a la verdad (AMLO), y el otro que es un político violento (Alfaro). 

 

La irrupción de los satélites

Susana Ochoa estudió comunicación, tiene 29 años, fue candidata independiente al distrito 10 local en Jalisco (2018), es fundadora de Wikipolítica, el antecedente  organizacional y político de Futuro, que en la elección del 2018 postuló con una red de 14 candidaturas independientes al congreso local (9), federal (3), y una fórmula al senado. Aunque no obtuvieron ningún espacio de representación, alcanzaron 261 mil 635 votos en nueve distritos, lo que significa que consiguieron cuatro veces más sufragios que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), con 47 mil 560, y que el Partido de la Revolución Democrática (PRD). 

Por ejemplo, considerando la desventaja institucional, humana y de recursos que tuvieron frente al resto de los partidos políticos, Pedro Kumamoto, obtuvo 761 mil 812 votos, que aunque no le alcanzaron para llegar al Senado, superó a  Morena con 707 mil 268, Movimiento Ciudadano con 655 mil 954 y los 448 mil 406 del PAN. 

Las alianzas políticas, las prerrogativas y el esquema de los plurinominales los dejaron fuera de los espacios de representación y eso los obligó, entre otras cosas, a repensar su estructura como organización y optar por formar un partido político. Futuro espera ser ratificado como partido político el próximo 11 de septiembre, después que se modificara la fecha programada que inicialmente era el 1 de julio, por la emergencia sanitaria. 

La elección del próximo año, según Ochoa, debe tratar sobre cómo ha cambiado la vida de las personas y sobre la crisis civilizatoria que estamos viviendo. Lo único que ha revelado la pandemia, en sus palabras, son las pocas herramientas que tenemos para revertir una cantidad enorme de procesos que no siempre benefician a las personas. Se tienen que hacer apuestas más radicales que ayuden a responder qué clase de vida estamos construyendo, y esa es una agenda que no está en las prioridades de los partidos grandes.

Sus intereses se concentran en los temas de género y el presupuesto público, pues sin recursos públicos no se pueden atender los problemas de las personas como los servicios públicos, el sistema de salud o la educación. Otro tema es la desigualdad y los jóvenes: “Estaba leyendo que 6 de cada 10 desparecidos tienen entre 15 y 24 años. El año pasado leía una encuesta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Guadalajara que los jóvenes sienten que no les está yendo bien en su vida profesional y personal. Yo soy parte de esa generación.”

Dice que ha tratado de buscar un plan del gobierno para los jóvenes y no ha encontrado nada. En el centro de la crisis de seguridad, económica y social, según su diagnóstico, están los jóvenes: “Los partidos políticos solo los ven como un bono electoral.”

A Susana le interesa el medio ambiente, en sus recorridos por el estado durante la campaña del año pasado le intrigaba la opinión que tuvieran las personas sobre el tema, pues mucho tiempo ha sido cooptada esa agenda con temas como los popotes o el reciclaje. Pronto se dio cuenta que las personas logran identificar la crisis climática con la afectación que hay en sus cuerpos: el calor que sienten, el aire que respiran por las fábricas, los riñones por el agua que toman. “Es un tema que se tiene que convertir en una exigencia de justicia social.”

Son los jóvenes y las mujeres de izquierda los grupos que tienen sensibilidades distintas sobre el poder, la toma de decisiones y sobre lo que significa vivir bien. Futuro aspira a ser un vehículo para esas voces. En su opinión hay un montón de herramientas para mejorar la vida de las personas y eso no sucede: “Hay gente muy valiosa  en los gobiernos estatales y municipales que se topan con pared. Las instituciones no nos están sirviendo.”

La derrota del 2018 trajo muchos aprendizajes. Dos controversias dominaron la discusión post electoral: las denuncias por acoso de miembros de Wikipolítica, la falta de protocolos, y la decisión que tomaron sin consultar a la asamblea al lanzar un video en donde se trataba de aclarar su postura sobre el aborto. “No lo supimos manejar, en medio de una guerra sucia, con pocos recursos y tiempo y no fue la mejor estrategia.” 

Susana acepta que falló, que pudo haber escuchado más y que su reacción le quedó a deber a sus compañeras. El tema de la violencia en los espacios políticos es muy complejo, me dice, no lo han podido resolver ni las universidades que tienen todos los recursos, todo el conocimiento, y aunque eso no sea una excusa, la realidad es que no teníamos las herramientas y menos en medio de una campaña.

 

La independencia mientras

Pepe Martínez participó como candidato independiente por el distrito 4 local, desde la plataforma de Wikipolítica. Un mes antes de la selección de candidatos se involucró con la organización y nunca había tenido ninguna experiencia política electoral. Dice que nunca había encontrado un espacio de participación con el que se sintiera identificado. Pasó por un proceso de selección que incluía el apoyo de la asamblea, la presentación de una exposición de motivos, un plan de acción y comparecencias virtuales y presenciales. Decidió participar por el distrito 4, porque es donde ha vivido toda su vida. Además de ser un distrito que lleva 80 años gobernado por el PRI, y para Pepe eso tiene que cambiar. En su opinión, la política requiere personas mejor preparadas y no es suficiente tener buenas intenciones. En el 2018, su candidatura obtuvo 26 mil votos, frente a los 32 mil de Movimiento Ciudadano, 17 mil del PAN Y 22 mil del PRI.

En noviembre del año pasado, el cabildo de Zapopan autorizó un dictamen para desincorporar la Plaza Arcos en el centro de Zapopan y crear un fideicomiso junto con la empresa Tierra y Armonía, para construir edificios habitacionales y un centro comercial. Un mes después y por considerarlo como algo que no era a favor del interés público, Pepe decidió solicitar que se sometiera a plebiscito la aprobación del cabildo. Sus razones: la perdida económica del ayuntamiento frente  a la empresa, ya que el acuerdo contempla la cesión de metros cuadrados de oficinas que Zapopan no necesita; el daño patrimonial arquitectónico que sufriría la zona por la construcción de torres; y la obligación de que los planes del centro de Zapopan se tienen que consultar con la ciudadanía, al ser un área de renovación urbana, según los planes parciales.

Después de recabar 700 firmas, con el apoyo de ciudadanos y organizaciones vecinales de colonias aledañas, y de ser aprobadas, queda pendiente la organización del plebiscito por parte del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), que consiste en una jornada electoral donde la totalidad del padrón electoral de Zapopan podría votar a favor o en contra del proyecto. Para que el resultado sea vinculante, debería participar al menos la mitad del padrón, alrededor de 300 mil personas.Se exige el 33 por ciento de la votación para que el plebiscito sea vinculante. Eso es muchísimo, no se logra ni en las elecciones intermedias, pero la apuesta es con el resultado de ejercer presión para que el ayuntamiento reconsidere su decisión.”

La pandemia puso el proceso en incertidumbre y será una oportunidad para ensayar la implementación de los procesos electorales del próximo año, y conocer los alcances tecnológicos con los que cuentan las instituciones locales. “A mi me encantaría que pudiera ser online. Zapopan es uno de los municipios más aventajados en todo el país, pero no cuenta con herramientas para votación que puedan ser confiables. Ojalá que la pandemia nos obligue a avanzar en ese sentido.”

Pepe quiere participar en la elección del próximo año y mantenerse independiente, pues no ve otra opción política en la que pueda participar. Futuro le atrae, pero dice que lo haría si solo si, existieran las condiciones para un proceso democrático y abierto de selección. Pepe se considera de izquierda, aunque no se siente identificado con Morena, sobre todo por sus conflictos internos y porque piensa que no es tan fácil desarrollar ideas propias bajo esa estructura tan compleja. 

La última campaña en la que participó le permitió ver de primera mano la desigualdad en la vida de la gente, desde el estado de las calles, la rutina de las personas que recorren muchos kilómetros en condiciones muy complejas para llegar a su trabajo, hasta las malas condiciones de la infraestructura educativa para los niños. Zapopan es uno de los municipios más ricos del mundo, pero el distrito que le tocó recorrer era muy desigual: de un lado del cerro estaban las colonias más pobres del municipio y del otro, barrios con los mejores servicios públicos y escuelas.

El próximo año la prioridad, desde su punto de vista, debe ser la salud. Un gran porcentaje de muertos por la COVID, no tuvo acceso a camas ni hospitales y viven en municipios alejados de los centros de salud. “Las condiciones económicas adversas van a profundizar los problemas en estados como este.”

 


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Luis Sánchez Barbosa

Periodista. Estudió derecho y política. Es fundador y director de Territorio.