Los alcances de la vacunación

¿Evitará una nueva ola de COVID-19 en México?

Desde el 25 de enero de 2021 Jalisco registró 10 semanas consecutivas con descensos de casos activos de COVID-19 y de hospitalización por esta enfermedad, hasta la semana del 12 de abril. Según el análisis basado en datos oficiales realizado por el Dr. Carlos Alonso Reynoso, especializado en Salud Pública, el 5 de abril se registraron mil 370 casos activos y el 12 de abril mil 966: “La tendencia cambió y es muy probable que estemos por tener un nuevo repunte”.

Si bien es incipiente el incremento, desde hace semanas se ha advertido de parte del Gobierno Federal la inminencia de una nueva ola de contagios que para México sería la tercera. Particularmente en Jalisco, la primera ola registró un máximo de casos activos de cinco mil 690, para la segunda ola llegaron a casi el doble con 10 mil 369.

En países donde se tuvo un tercer y cuarto incremento sensible de casos las consecuencias fueron más graves que las anteriores olas, a pesar de tener a millones de personas vacunadas.

Un caso es Chile, el país latinoamericano que tiene un mayor porcentaje de su población vacunada con 38.55% (de hecho, a nivel mundial está por encima de Italia, España y Reino Unido); sin embargo, en los primeros días de abril ha registrado hasta ocho mil nuevos contagios de COVID-19, cuando en la oleada anterior el máximo fue de seis mil 938. Hasta el corte del 6 de abril, en Chile solo había 164 camas disponibles para cuidados críticos.

Expertos consultados por el diario El País afirmaron que desde el gobierno chileno celebraron tanto la vacunación masiva que se descuidaron los llamados a mantener los cuidados y más cuando ya se tenían abiertas la mayoría de las actividades económicas y educativas. Además tuvieron el arribo de las nuevas variantes de origen británico y brasileño que se ha comprobado que son más virulentas y agresivas.

Si bien las personas mayores de 60 años terminaron de protegerse el 18 de marzo, los contagios están en incremento en las personas entre 30 y 60 años de edad y la letalidad (fallecimientos de contagiados de COVID-19) continúa igual desde el año pasado, por lo que el virus provoca enfermedad grave de manera muy similar en personas mayores y jóvenes.

En Brasil, aún con 9.7% de su población vacunada (comparado con México que tiene 7.23%) tuvo a finales de marzo el día con más casos: 84 mil 494, y más muertes: tres mil 780 (el máximo de muertes en México se registró el 19 de enero con mil 584).

En contraste, Israel que tiene al 61.4% de su población vacunada pasó de un máximo de 10 mil casos por día registrado en enero a unos cientos a finales de marzo con una economía prácticamente reabierta por completo. De hecho, de acuerdo a New York Times, en el país europeo ya emiten un llamado “Green pass”, un certificado oficial que permite a los vacunados asistir a conciertos, restaurantes y eventos deportivos, por lo que aquella nación ya se considera una muestra de la vida post COVID-19.

Desde la Organización Panamericana de la Salud, su directora Carissa F. Etienne, indicó que el principal detonador de las nuevas olas de contagios y fallecimientos, aún con la vacunación, es el abandono de las medidas preventivas que evitan los contagios, en caso contrario “nuestra región podría afrontar una ola incluso más larga que la anterior”.

A pesar de esta advertencia, el 29 de marzo, antes del periodo vacacional de Semana Santa, el Semáforo Epidemiológico ubicó a Jalisco por primera vez en toda la pandemia en color verde; en el cual se permiten todas las actividades, hasta las escolares, pero dos semanas después, al término del lapso de asueto, se volvió a color amarillo de riesgo.

Para México, Alonso Reynoso adelanta en entrevista que considerar que la vacunación tendrá efectos positivos en el decremento de los contagios es una ilusión, sí disminuirá la mortalidad en los adultos mayores y el personal de salud que atiende a pacientes con COVID-19. 

“La tercera oleada es inminente por el comportamiento de la población y los ordenamientos de las autoridades”. 

Indica que una comunicación de gobierno efectiva para transmitir mensajes de prevención concretos y pertinentes a la población además de la responsabilidad de los ciudadanos realmente podría evitar que la nueva oleada de contagios no supere a los picos anteriores.

Entonces, ¿cómo protegen las vacunas?

Todas las vacunas para uso de emergencia por la Comisión Federal de Riesgos Sanitarios (Cofepris) Pfizer-BioNtech, AstraZeneca, Sputnik V, CanSinoBio, Sinovac y Covaxin de India protegen al 100% contra los síntomas graves que provoca la COVID-19, pero no evitan los contagios, es decir, una persona vacunada puede ser positiva de poseer este virus. De hecho la Organización Mundial de la Salud aún está imposibilitada de asegurar el tiempo de protección que otorgan los biológicos.

El investigador Carlos Alonso Reynoso aclara que el objetivo primordial de la vacunación es disminuir las defunciones por COVID-19 y deja en segundo plano la prevención de contagios: “La meta se logra mediante la eficacia de la vacuna o la efectividad contra formas graves de la enfermedad y con la protección que provee contra defunciones, todas las vacunas logran el cometido”.

Un caso de este tipo sucedió con el presidente de Argentina Alberto Fernández, quien utilizó la vacuna Sputnik V el 21 de enero y aún así dio positivo al COVID-19 días después, pero no presentó síntomas graves.

El problema, explica, radica cuando se le confiere a la inoculación una propiedad que no tiene, como si fuera la única herramienta y estrategia a seguir para controlar la pandemia, precisamente una de las causas de la nueva ola de muertes y contagios en países como Chile. 

“Tuvieron un porcentaje de cobertura elevado pero que no llegaba al 50% de la población pero iniciaron una reapertura de actividades casi descontrolada; lo cual generó que aquellas personas jóvenes que no estaban protegidas empezaran a contagiarse”.

El académico Alonso Reynoso enfatiza en la eficacia para evitar muertes que tienen todas las vacunas, sobre todo ante el rechazo que han tenido algunas de ellas como Sinovac, de la cual sobraron más de cuatro mil dosis durante su aplicación en Guadalajara.

El hecho de que se pretenda comparar la efectividad o eficacia entre las vacunas es el problema más grande. Eso genera un fenómeno en el que gente acude en masa cuando sabe que la vacuna es Pfizer pero cuando es otra suele haber poca afluencia, porque se tiene una errónea noción de que una vacuna es mejor que la otra y es un error”.

Por ello, la OMS recomienda mantener cuidados preventivos para no contagiarse ni contagiar a otras personas. Tras la aplicación de la vacuna se requieren de 15 a 20 días para que el cuerpo produzca la protección contra el virus. Factores como la edad de las personas, sus condiciones de salud y exposición anterior al COVID-19 pueden influir en la efectividad final de la vacuna.

Sobre el tiempo de protección, solo Pfizer-BioNTech ha informado de manera oficial que su biológico alcanza una protección de seis meses después de la segunda dosis contra la COVID-19. El resto de las vacunas aún está en proceso de investigación para conocer la durabilidad de la protección.

Por lo pronto, el Plan Nacional de Vacunación ha avanzado hacia personas de 60 años de edad o más. En Jalisco se han aplicado 521 mil 302 dosis hasta el 5 de abril a este segmento de población, que está compuesto por 999 mil 085 personas; es decir que se necesitan casi dos millones de dosis.De acuerdo al subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, en el momento en que se vacune al 20% de la población la mortalidad decrecerá 80%. En Jalisco las personas de más de 60 años representan apenas el 11% de la población, por lo tanto, para alcanzar el 20% de vacunación es necesario vacunar a 1.6 millones de personas en el Estado (con 3.2 millones de vacunas). Para llegar a esta cantidad la cobertura debe alcanzar a las personas de 50 años en adelante.


En Territorio buscamos involucrar a nuestros lectores en el fortalecimiento del trabajo periodístico que realizamos. Por eso necesitamos de su apoyo para producir información con utilidad, permanencia, calidad y rentabilidad. Este trabajo es posible gracias a tu contribución. Si quieres apoyar a Territorio, puedes adquirir una membresía desde acá, comprando algunos de nuestros productos en la tienda o asistiendo a alguno de nuestros cursos.

#TerritorioBienPúblico

Saúl Justino Prieto Mendoza

Saúl Justino Prieto Mendoza

Es periodista de formación. Ha participado y colaborado en Radio Universidad de Guadalajara, proyectos web informativos como Tiempos de Enfoque, Vario Bros y Artículo Siete.
Durante su estancia en el periódico El Informador participó en coberturas para redes sociales, web y el diario impreso; posteriormente ingresó al área de periodismo de investigación donde desarrolló trabajos de profundidad sobre temas políticos, sociales y culturales.
Recientemente ha trabajado en áreas de divulgación de las Ciencias Sociales mediante la creación de contenidos multimedia para web y redes sociales.
Tiene casi 10 años de carrera donde ha indagado distintos aspectos de la divulgación e investigación periodística.