Los bichos de escribir

Desde la redacción

Desde la redacción de Territorio

Hacer periodismo es diferente para cada medio de comunicación, para cada reportero y para cada situación que se vive. No es lo mismo reportar la pandemia desde Italia que desde México, o reportar una crisis económica desde la versión oficial o la versión de quienes lo viven. 

Por ello, en Territorio hemos decidido compartir un poco de las experiencias que vivimos, los dilemas, las decisiones que se toman en la redacción todos los días y los retos a los que nos enfrentamos. Esto, con la intención de transparentar nuestro trabajo y mostrar cómo es hacer periodismo desde un medio como el nuestro; colaborar con nuestra experiencia y abrir el debate hacia las diferentes formas de informar e interactuar con la información y la realidad. 

 

Los bichos de escribir

“Mucho tiempo después, cuando vuelvo a la orilla, lo que traigo en los brazos es un bicho difícil. Algo que se ríe y tiene la boca rota en un vagido interminable. Que miente y agoniza de sinceridad y se exhibe con ego de monstruo y se esconde con discreción de púber. Un ser cobijado en sedas y un íncubo enredado en secretos como babas; un asesino metálico y una entidad con la fragilidad de un ojo”.

No es novedad nuestra admiración, y hasta cierto punto obsesión, con el trabajo de Leila Guerriero, periodista argentina de quien corresponden las palabras de arriba.

Guerriero se ha convertido en una de las periodistas más importantes de América Latina y de habla hispana por sus crónicas y sus perfiles. Pero también por su capacidad de mirar en alguien o en algo aquello que no se ha contado aún y vale la pena escarbar y compartir. 

En sus libros, sus textos y las entrevistas que ha concedido, Guerriero ha defendido la importancia de borrarse de la escena para entender al otro, para realmente verlo. Es de aquellas que defiende que dar un consejo no es sencillo y son pocos quienes realmente pueden hacerlo, pero una de sus recomendaciones es leer de todo, saber de todo, escuchar de todo porque un buen periodista no solo se hace de las notas que escribe y la gente que entrevista sino de los libros que lee, los de ficción y no ficción; las películas; la música y todo eso que complementa a una mente con muchas preguntas.

Por esa admiración con la que seguimos su trabajo nombramos a nuestra tienda “Bicho Difícil” una idea de su libro Zona de Obras donde discute por qué elige los temas que elige para escribir y cuál es el proceso para encontrar en esas historias lo que no se ha visto antes. No hay mucha lógica detrás de las historias que elige, pero cuando la curiosidad despierta llega ese bicho extraño que la sacude, contra el que lucha, el que la reta y después la cobija.

Este es nuestro homenaje a Leila Guerriero, al periodismo narrativo, al periodismo de calidad pero sobre todo a aquellos periodistas que, a pesar de la incertidumbre, se aferran a su curiosidad, a la necesidad de encontrar nuevas maneras de contar esa realidad que nos abruma, que creen en las personas con historias extraordinarias y que trabajan para ofrecer una nueva mirada. 

“Casi siempre me gusta lo que traigo en los brazos. Lo que traigo en los brazos es, casi siempre, algo profundamente vivo”.

Nuestra tienda y nuestro proyecto son una apuesta para aquellos que hacen periodismo y se sienten vivos.

 


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