Pandemia segrega (más) a personas trans

La vulnerabilidad de las personas trans durante la pandemia

Si el acceso a los servicios de salud pública para la población LGBT es limitado, lo es aún más para las personas trans quienes son discriminadas por su identidad de género. Y por si eso no fuera suficiente, en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) les han suspendido su tratamiento hormonal con el pretexto de la contingencia de COVID-19. 

Rompieron sus ilusiones y ponen en riesgo su salud

“No sé qué hacer, prácticamente me enviaron al matadero”, relata Johana con frustración, al ver mermado el tratamiento hormonal que inició hace cinco años, como parte de su reasignación de género. 

De un día a otro, el proceso que había logrado en cuestión de salud y las batallas contra la transfobia que había ganado se vinieron abajo con la pandemia de COVID-19. O al menos esa fue la justificación que le dieron en el Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) para suspender la realización de sus exámenes médicos y cancelarle la orquiectomía, o extirpación de testículos, que tenía programada; una cirugía que la ilusionaba.

“Se vino la contingencia y no me hicieron los exámenes. Como es en medicina nuclear y laboratorio me hacen muchísimos exámenes y me suspendieron los dos. También me suspendieron las consultas en endocrinología hasta nuevo aviso”.

La aplicación de estrógeno y progesterona no se la suspendieron, pero ¿cómo tomarlas si no está recibiendo un acompañamiento? ¿Cómo continuar con su tratamiento si no hay médico que le indique la dosis?

“La ilusión me la quitaron y no está por demás comentar que es un riesgo tomarme las hormonas así, por no tener la orientación médica”, narra. Además, también toma medicamentos psiquiátricos y esos sí se los suspendieron.

“Al momento me dio para abajo, me dio mucha depresión, de por sí he pasado cosas dificilisimas”.

Y por cosas dificilisimas se refiere a que en enero le abrieron sus casa y le robaron pertenencias y cuando fue a la comisaría de Ixtlahuacán de los Membrillos a denunciar no la quisieron atender y la expulsaron del edificio público con violencia. En febrero, al defenderse de un asalto, le dispararon en el dedo medio de la mano izquierda. 

“Me defendí, pero me intentaron matar, uno de los asaltantes gritaba ‘¡ya chíngalo, ya chíngalo!’”, recuerda. A partir de ese suceso su vida cambió: quedó incapacitada para trabajar y aunque en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estaban por pensionarla, sólo le pusieron trabas.

“No sé qué está pasando, yo creo que por el COVID no debe de ser eso, no lo veo que sea un motivo”, relata con evidente molestia, pero luego se disipa ese sentimiento para darle lugar al entusiasmo y decir que de esta situación saldrá avante. 

No hay servicio, regrese más tarde

Después de meses batallando para que pudieran darle de alta en el IMSS y para recibir su tratamiento médico, ‘Alexis’ -quien pidió el anonimato- tuvo que poner en pausa, de manera involuntaria, su tratamiento hormonal.

Afortunadamente se encuentra bien de salud -como lo constataron los estudios médicos que tuvo que hacerse en una clínica privada-, pues de haber sufrido una descompensación, su relato sería diferente.

A finales de abril tenía programada su cita en el CMNO, era una fecha especial pues además de ir con su endocrinóloga para ver su avance en el tratamiento, llevaba consigo los documentos que probaban la identidad de género que eligió para sí, y esperaba que se integraran a su expediente. 

Sin embargo, le dijeron que debido a la contingencia sanitaria por el coronavirus no podían atenderle, ni en el área administrativa ni en endocrinología y que le darían cita para, no días, ni semanas después, sino para dentro de tres meses.

“Le informé todo eso a la doctora y me dijo que no podía hacer nada, que no me podía atender por la contingencia”, narra. 

El problema es que, al no haber tenido su cita, tampoco le proveyeron de la receta que le permitiera comprar las dosis de testosterona que requiere para su tratamiento hormonal, y tendrá que esperar, anhelando que su salud siga estable y no tenga una complicación que pueda causarle daños.

Antes de eso, la situación no era nada fácil. En agosto de 2019 inició su tratamiento hormonal, pero en noviembre empezó a el desabasto de medicamentos en farmacias del IMSS y a partir de enero, prácticamente tuvo que comprarlas con sus recursos. Con la pandemia perdió su empleo.

La ironía de exigir lo que es un derecho

Si las personas de la población LGBT ya recibían una atención complicada y hostil en los servicios de salud, con la pandemia esto se ha acrecentado.

“Las consultas con especialidades están completamente pausadas y cualquier persona que en estos dos meses haya tenido algún tipo de padecimiento o complicación no ha podido acceder a consultas con especialistas”, lamentó Luis Guzmán, integrante de la asociación civil Cohesión de Diversidades para la Sustentabilidad (Codise).

De acuerdo con Guzmán, la asociación atendió el caso de una chica que tuvo una complicación hormonal y no la quisieron atender en el CMNO con la excusa de la pandemia. 

“Tuvimos que hacer una solicitud al IMSS directamente en oficinas centrales de la Ciudad de México para que la pudieran atender; sí se atendió pero después de la gestión que hicimos”. 

El problema, añade, es que muchas personas trans desconocen cómo hacer este tipo de gestiones y no les queda de otra más que aceptar el trato que les dan. “Claro que sospechamos que puede haber más personas que pudieran estar afectadas porque de entrada llegan y les dicen que consultas con especialistas no hay”.

Por su parte, la asociación civil Impulso Trans ha documentado cuatro casos de personas a quienes les suspendieron su tratamiento hormonal o ni siquiera pudieron iniciarlo en el sector público de salud debido a la emergencia sanitaria por COVID-19

“Las citas de controles que ya tenían programadas se han ido aplazando, no han sido atendidos por tema de COVID; en este mismo sentido, muchas personas que estaban atendiendo en el sector privado, al quedarse sin trabajo, prácticamente se quedaron sin la atención médica, no tuvieron la economía”, compartió Isack Zacarías, presidente de Impulso Trans. 

Esta situación, añadió el activista, podría afectar en la salud de las personas, porque sus cuerpos se pueden desestabilizar por no tomar sus hormonas, y más si no se están monitoreando sus avances y los riesgos que puedan presentar.

“Un tratamiento hormonal se recomienda que hay que hacerlo de forma muy estable, quitarte las hormonas de repente desestabiliza al cuerpo, sí puede haber algún riesgo en cuanto la salud y más si no se está monitoreando, puede haber impacto a nivel hígado, riñón, colesterol, triglicéridos”.

Al respecto, la oficina de comunicación social del IMSS informó que no cuentan con un programa de reasignación de género como tal, y que podrían tratarse de casos particulares, mismos que serían revisados.  

Población LGBT, vulnerable por pandemia

De acuerdo con Luis Guzmán, en Codise también han recibido reportes de usuarios que en algunos centros de salud y hospitales públicos, los estigmatizaron al preguntarles si vivían con VIH.

Otro aspecto detectado durante la actual contingencia es la violencia intrafamiliar, misma que se agudiza contra este sector, pues “en este momento que las personas están todo el tiempo en casa acrecentaron las agresiones, sobre todo de padres o de hermanos hacia chavos gays, chicas lesbianas, chavos trans”.

“Hemos tenido un par de chicos que fueron corridos de sus casas y nos movilizamos y los colocamos en otros lugares donde pudieran estar seguros, pero eso es a lo que se han enfrentado, a la hostilidad que se vive en su propio hogar por su orientación sexual o identidad de género”.

Expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) junto con especialistas internacionales en materia de derechos humanos, hicieron un llamado a los países para garantizar la protección de la población LGBT, en diferentes rubros, incluido el acceso a los servicios de salud pese a la pandemia por COVID-19.

El organismo subrayó que las personas de la población LGBT pueden verse particularmente afectadas como consecuencia de la pandemia porque están representadas de manera desproporcionada en los índices de pobreza, falta de acceso a la vivienda y falta de atención médica.


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Jonathan Bañuelos

Jonathan Bañuelos

Estudió periodismo en la Universidad de Guadalajara, y una especialidad en periodismo de arte y cultura en la Universidad Iberoamericana. Inició en 2011 como colaborador en Radio Universidad en Ocotlán, Periodismo Transversal y el Semanario Guía.
Ha sido reportero en La Jornada Jalisco, Más por Más GDL, y MURAL; así como redactor web para NTR Guadalajara .
Reportea temas sobre derechos humanos, organizaciones civiles, medio ambiente, migración y cultura.
Es conductor activo en el programa radiofónico Ciudad Olinka de Radio Universidad en Ocotlán.