¿Por qué una deuda para Jalisco no es buena idea?

La deuda de más de 6 mil millones explicada

“Contratar deuda pública para salir de un bache no es malo, el problema es cuando no tienes cómo pagarla”, Carlos Brown. 

Bienvenido a casa, se llama Jalisco y el fin de semana recibió la aprobación para un financiamiento de 6 mil 200 millones de pesos. La buena: se pretende usar en obra pública y para asegurar apoyos durante la crisis sanitaria nacional. La mala: no hay dinero propio para saldar la deuda rápidamente. 

Una deuda pública no es mala, puede ser un gran aliciente para hacer frente a una crisis y un incentivo para generar finanzas sanas y transparentes en un estado o país. Entonces ¿por qué tanto revuelo con la deuda millonaria en Jalisco? 

Jalisco, como la mayoría de los estados en México, no tiene independencia económica y ha sido motivado por el gobierno federal a recibir apoyos y disminuir la recaudación de impuestos. Es decir, la mayoría de los estados sobreviven y planean sus finanzas con base en el dinero federal que reciben, en lugar de concentrarse en recaudar su propio dinero con impuestos como el predial o la extinta tenencia. Y aunque a primeras luces la propuesta suena decente, de acuerdo con el economista político Carlos Brown, es un reflejo del mal manejo de las finanzas públicas jaliscienses y la poca independencia con la que cuentan para actuar. “A Jalisco le falta una mayor recaudación, no tiene margen de maniobra y eso hace muy complicado que respondan de manera adecuada al nivel de deuda que tienen ahora”. El ejemplo más claro es que por cada 100 pesos que tiene el gobierno jalisciense, 89 vienen de la federación.

 

En tiempos de crisis y mientras la federación contempla reducir el apoyo a los estados, una deuda millonaria para un estado dependendiente no parece óptimo. 

El pasado 20 de mayo, el gobernador Enrique Alfaro envió al Congreso una iniciativa para contratar deuda adicional a los más de 7 mil millones de pesos en créditos que lleva durante sus 17 meses de gobierno. Su justificación fue que a raíz de la crisis por la COVID-19 se redujo el presupuesto asignado a obra pública para generar apoyos y atención de salud. Además, el mandatario también propuso una modificación al presupuesto 2020 en el que hizo recortes a sectores como salud, seguridad y búsqueda de desaparecidos. El viernes pasado, 28 diputados votaron a favor de las propuestas en sesión extraordinaria, por la noche, y en un proceso con “cero discusión y debate”, de acuerdo con Brown. 

Para el especialista hay tres problemas con la nueva deuda: primero que la cantidad es muy grande y representa casi el 5% del presupuesto total; segundo que el estado no cuenta con los ingresos para pagarla; y tercero que se  contrató el financiamiento con una tasa de interés a precio del mercado, es decir, los intereses se mueven conforme el mercado y si no se paga a tiempo, seguirán subiendo. “Terminas pagando un monto mucho más alto que el que pediste al principio porque las condiciones de contratación de la deuda suelen ser muy malas”, insistió el también experto en justicia fiscal. 

Además, como sucede con varios estados mexicanos, otra variable es la corrupción y el desvío de recursos por falta de transparencia y claridad en los contratos. “Ya se ha puesto en evidencia (que en Jalisco) el dinero no se usa como se debe usar, como que es muy difícil que ese dinero realmente se utilice para la pandemia, sobre todo de cara al proceso electoral del próximo año”, insistió Brown. 

La única labor de transparencia y rendición de cuentas sobre el uso de ese dinero es que el titular de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) tendrá que comparecer semestralmente para explicar en qué se ha gastado el gobierno. Sin una plataforma especial para mostrar los contratos ni transparentar los recursos. 

Lo que también le falta aclarar al Estado es cómo esa deuda afectará a la población. Normalmente y de acuerdo con instancias internacionales como el Fondo Monetario Internacional, se recomienda incrementar los impuestos indirectos como el IVA o el impuesto sobre nómina. La otra opción es reducir los gastos, misma que pareciera ser la más viable para Jalisco. Las decisiones en la reducción, de acuerdo con Brown, no consideraron a todos los ciudadanos, y los más pobres y vulnerables serán los más afectados. 

“Digamos que sí se logra saldar la deuda, ¿a costa de qué? No se trata solo de pagar la deuda, sino a qué te comprometiste”.

Los recortes que no importan; los problemas que se resuelvan solos

Para hacerle frente a la crisis de salud, y tener dinero suficiente, Enrique Alfaro propuso modificaciones al presupuesto de este año. Su estrategia fue reducir dinero a instancias que atienden algunos de los problemas clave en la entidad como la crisis de desaparecidos y la inseguridad. En promedio, se redujeron poco más de 2 mil millones de pesos, un 39%  el presupuesto para dependencias y se aumentó en más del 200%  solo para el despacho del gobernador. Para los expertos, la decisión de reducción en ciertas áreas es una muestra del poco interés que tiene el gobierno en esos temas. 

“El presupuesto es el reflejo más fiel de las prioridades de una sociedad y de su gobierno. Un gobierno que decide quitarle dinero a la búsqueda de desaparecidos, a la violencia de género, al sistema de aguas, evidentemente es un gobierno al que no le importa ninguna de estas cosas”, insistió Brown. 

El recorte a desaparecidos es uno de los más preocupantes de acuerdo con la organización civil Nuestro Presupuesto. Se redujo 42% el dinero de la comisión para la búsqueda de personas; y 2 millones de pesos, 53% de presupuesto de la fiscalía especializada en búsqueda de personas desaparecidas. Ese monto, comparado con los 2 mil millones de reducciones totales al presupuesto, representa el 0.1%, “una nada”, de acuerdo con Andrés Barrios, coordinador de Nuestro Presupuesto. 

“Vemos mucha falta de sensibilidad por parte del gobierno al hacer esas reducciones, se están haciendo reducciones muy significativas para las dependencias pero realmente no son significativas para el combate del coronavirus”.

En temas de seguridad la fiscalía estatal tendrá 74% menos dinero; la secretaría de seguridad 69% menos y la coordinación estratégica de seguridad tuvo una reducción del 73%. 

La decisión de los legisladores el fin de semana pasado fue un proceso “opaco, sucio y descuidado”, según Barrios. Porque además de hacerlo apresurado y en horas fuera de trabajo, ni siquiera revisaron las cifras y aprobaron montos con deuda. Por ejemplo, la secretaría de gestión integral del agua, esa que vigila y regula el saneamiento del río Santiago ahora deberá más de 65 millones de pesos. En la modificación al presupuesto le redujeron más dinero del que tenía asignado desde enero, por lo que dicha secretaría ahora no solo no tiene recursos sino que los debe. 

Las novedades en materia económica ya se aprobaron y serán vigentes una vez que se publiquen en el Periódico Oficial. La preocupación de activistas y expertos es vigilar constantemente a dónde se van los recursos y cómo utilizará el gobierno estatal los millones que se le fueron asignados.


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Katia Diéguez

Katia Diéguez

Es periodista formada en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en Jalisco. Desde su formación como estudiante y ahora como profesionista ha trabajado en diferentes medios locales como Más por Más, el Diario NTR, Territorio y Mural de Grupo Reforma. En este último trabajó como reportera de la sección local y realizó coberturas diarias y de investigación principalmente en temas de género, derechos humanos, infancia, diversidad sexual y educación. Además, ha complementado su educación con cursos y talleres de periodismo narrativo, de investigación, transparencia, género y derechos humanos.