¿Qué es la nueva normalidad y cuáles son las palabras que tendremos que dominar?

Un glosario para entender la nueva normalidad

Con el término de la Jornada Nacional de Sana Distancia declarada por el Gobierno Federal del 23 de marzo al 31 de mayo, y que estableció medidas de prevención de contagios por COVID-19, se busca el regreso a la llamada “nueva normalidad” a partir de hoy. 

La aparición del concepto se dio el 15 de mayo cuando se anunció el plan de regreso a la “nueva normalidad” determinado por un semáforo regional de cuatro colores que evalúa la posibilidad del regreso a las actividades cotidianas y  la apertura de negocios, comercios y empresas con base en el número de contagios. 

La reapertura de actividades económicas para el Gobierno Federal se dividió en tres etapas: la primera fue la exposición de los llamados “municipios de la esperanza”, en Jalisco se encuentran 23 pero todos fuera del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG); la segunda etapa consistió en la preparación para la reapertura, la ampliación de los rubros considerados como esenciales y la publicación de lineamientos que deben cubrir para recomenzar actividades, y en la tercera se estableció el semáforo de riesgo epidemiológico semanal.

Los niveles del semáforo federal son:

Máximo

Solo operan las actividades esenciales. El personal vulnerable debe trabajar desde casa y se deben establecer escalonamientos y flexibilización de horarios y turnos.

Alto

Operación plena de actividades esenciales y operación reducida en actividades no esenciales. Solo puede haber una presencia del personal al 30% de las actividades no esenciales, y se les debe prestar atención permanente en la población vulnerable.

Intermedio

Actividades acotadas en el espacio público y actividad económica plena, pero favoreciendo el trabajo desde casa.

Cotidiano

Reanudación de actividades con presencia de todo el personal en el centro de trabajo.

Esta escala de medición es de aplicación voluntaria, por lo cual los gobiernos estatales y municipales podrán acatar las medidas o implementar otras. 

Jalisco establece reactivación por fases

A nivel estatal, el 18 de mayo se anunció la Fase 0 del Plan Jalisco para la Reactivación Económica que planteó el regreso gradual de algunas actividades económicas y tendría una duración, por lo menos, de 15 días según un primer anuncio del gobernador Enrique Alfaro Ramírez. Sin embargo, ante la recomendación de la Universidad de Guadalajara (UdeG), que ha acompañado la estrategia de la administración estatal, de conservar el aislamiento por más tiempo, justo el pasado fin de semana, Alfaro Ramírez informó que la fase 0 se extenderá 15 días más.

Si bien el gobernador explicó que la Fase 0 no representa regresar a la vida social y actividades de todos los sectores productivos, sí afirmó que las industrias que no habían sido consideradas como esenciales podrían comenzar a operar al obtener distintivos expedidos por el Gobierno del Estado que certifiquen el cumplimiento de protocolos de sanidad. Mientras que gimnasios, spas, clubes recreativos, bares, cantinas y antros, seguirán cerrados.

Para mantener la fase y avanzar se monitoreará la capacidad hospitalaria, el número de contagios y el comportamiento de la movilidad intraurbana e interregional.

Además del distintivo para comenzar con con la fase 0, cada centro de trabajo debe cubrir los siguientes requisitos:

  •  Limpiar y desinfectar los lugares de trabajo, espacios comunes y equipos de uso común.
  • Promover el pago con tarjeta u otros medios electrónicos.
  • Establecer citas para la atención del usuario.
  • Promover el flujo unidireccional de las personas dentro de los establecimientos y reducir puntos de contacto.

En Territorio creemos que como parte de la nueva normalidad ahora tendremos que dominar algunos términos que hasta hace unos meses nos eran desconocidos. Aquí te presentamos 8 palabras relacionadas con la COVID que darán inicio a nuestro glosario: 

GLOSARIO DE TÉRMINOS:

Curva epidémica

Una curva epidémica es una herramienta de monitoreo para las enfermedades respiratorias, explica el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud a nivel federal, Hugo López-Gatell. Sirven como predicción de lo que podría ocurrir y lo que ocurre en el transcurso de una epidemia. 

Se representa con una gráfica que registra el número de casos, pero no tiene el fin de registrar todos los casos que existen. Para la vigilancia de las enfermedades respiratorias se instalan estaciones de registro y monitoreo en hospitales o clínicas específicas y con métodos matemáticos se obtiene la representación de los casos no identificados. La línea curva en la gráfica sube semana a semana hasta que se llega a un punto máximo y la tendencia cambia hacia abajo.

Neumonías atípicas

La neumonía es una inflamación de los pulmones por una infección, y cuando no se encuentra la causa de la inflamación, se registra como una muerte por neumonía no identificada que, de acuerdo al subsecretario López Gatell, es lo más cercano a una “neumonía atípica”. El término se aplicó cuando solo existían las radiografías, en las que no se identificada una inflamación de los pulmones que correspondiera con el deterioro de la respiración de los enfermos.

Según datos de la Secretaría de Salud Federal, en 2019 se presentaron poco más de 30 mil casos de neumonías, hasta el 20% son “atípicas” o no identificadas. La COVID-19 puede provocar neumonía pero no es la única causa del fallecimiento en caso de que ocurra.

Sanitizar o desinfectar

Aunque se utilizan con frecuencia, los dos términos no significan lo mismo. Desinfectar implica utilizar un químico que destruya el 99.9% de las bacterias y gran parte de virus y hongos, y no deben tardar más de 10 minutos en hacerlo. Por su parte, sanitizar significa reducir los microorganismos a un nivel seguro, no los mata por completo. Además, no mata virus ni hongos, pero actúa en solo 30 segundos. 

Ambos sirven para prevenir el contagio por COVID-19, sin embargo, la mejor práctica de acuerdo con los Centros para control y prevención de la enfermedad es limpiar y luego desinfectar, sobre todo en áreas médicas. En lugares de trabajo y escuela, sanitizar es suficiente. 

Personas vulnerables

De acuerdo con información de la Secretaría de Salud de México (SSa), los grupos de riesgo están conformados por las personas de 60 años o más; las mujeres embarazadas; la niñez menor de cinco años; personas con enfermedades inmunodeprimidas, crónicas, cardiacas, pulmonares, renales, hepáticas, sanguíneas y metabólicas; así como personas con obesidad y sobrepeso. 

Capacidad hospitalaria

El número de camas de hospital que hayan sido adecuadas para recibir a pacientes con COVID-19, en el sector público. En México, incluye las clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (iSSSTE), Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), secretarías de salud de los estados y organismos públicos descentralizados. Aunque también hospitales privados se han adaptado para recibir derechohabientes. 

Actividades esenciales

Son actividades definidas por cada estado y país que no deben parar durante la cuarentena y que son fundamentales para mantener el funcionamiento de la sociedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció los servicios sanitarios como esenciales a nivel mundial para atender a los enfermos y evitar el colapso del sistema. A partir de ahí dejó carta libre a los países para decidir el resto de las actividades esenciales que cubran las necesidades básicas de la población, siempre y cuando se mantengan las reglas de sanidad. Las actividades esenciales y permitidas en Jalisco se pueden consultar aquí. 

Las actividades no esenciales son todas aquellas que no tienen permitido abrir ni dar sus servicios durante las etapas de cuarentena y máximos contagios. A partir del inicio de desconfinamiento podrán abrir poco a poco y dependiendo los giros y las fases. 

Tasa de mortalidad

Es la proporción de fallecimientos, por una enfermedad, en un periodo determinado y en una población concreta. Expresa la frecuencia con que ocurren las defunciones en una población específica. 

Para calcular la tasa de mortalidad se divide el número de fallecidos por la enfermedad entre la cifra de población total del país. Esa cantidad resultante se multiplica por un factor de conversión para expresarlo en unidades por cada 100, 1.000 o 100.000 habitantes.

Tasa de letalidad

Es un cociente entre el número de fallecimientos a causa de una determinada enfermedad en un período de tiempo, y el número de afectados por esa misma enfermedad en ese mismo período.  

Se calcula tomando en cuenta a las personas afectadas por una determinada enfermedad. Por ejemplo, dividiendo el número de fallecidos entre el de contagios totales. La cantidad resultante se multiplica por 100 para conocer el porcentaje.


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