Son las instituciones las que rescatan el desorden de la vacuna

Segundo día de vacunación en el ITESO.

“¡Vámonos a la fiesta!”. Así celebró María de Lourdes con los brazos en alto y la sonrisa después de recibir la primera dosis de la vacuna en el ITESO. Después de casi cuatro horas formada y de la emoción de por fin recibir algo que la proteja aunque sea un poco, la mujer bromeó con sus compañeros de vacunación.

La sensación de celebración fue similar para la mayoría de los adultos mayores que salían del campus en Tlaquepaque después de varias horas de fila, de incertidumbre y sobre todo de espera en asientos bajo toldos que los resguardaban del sol.

Y también la mayoría coincidió con la mejora en la organización un día después del inicio de la jornada de vacunación, “sobre todo de los de azul, esos de la universidad”, comentó un adulto mayor.

El periodo de vacunación para los colonos del municipio de Tlaquepaque comenzó el lunes, pero apenas se anunció unas horas antes el domingo, y el ITESO fue de las últimas sedes en hacerse públicas.

Fue así que desde el domingo en la noche y durante la madrugada del lunes 8 de marzo, decenas de carros y personas a pie se formaron afuera de la universidad y de los otros 25 puntos de vacunación en el municipio como la Expo Ganadera en El Álamo; o el DIF Tlaquepaque en Lindavista.

“Yo vine desde el domingo a las 8 de la noche y ya había una fila de 80 carros y no me quedé. Regresé el lunes en la mañana y estaba la fila larga, me fui a la cabecera de Santa Anita pero era un desorden y me regresé al ITESO. Estuve 3 horas formada y no alcancé lugar y hoy en la mañana llegué a las 7 de la mañana porque nos dijeron que íbamos a ser los primeros en entrar”, narró Patricia Rivera quien en total fue al centro de vacunación tres veces y varias horas después logró recibir la vacuna.

Varios medios locales describieron el primer día de vacunación en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) como un caos y resaltaron el desorden con imágenes de filas largas donde no se respetaba la sana distancia y la mayoría no tenía claro si les tocaría recibir la vacuna.

 

 

Un día después, la organización mejoró un poco de acuerdo con los vacunados, pero fue principalmente debido a la disposición de los voluntarios y trabajadores de las instituciones, en este caso el ITESO.

“Creo que afuera hace falta mucha logística. Si no hay personal que esté dando indicaciones las personas están en la desesperación y no respetan la sana distancia. Las personas que dan el ingreso tienen que estar mejor organizadas, son pocas”, recalcó Patricia Rivera

Y es que, de acuerdo con los adultos mayores, la mayoría de los problemas sucedieron afuera de los centros de vacunación porque había pocos servidores de la nación que daban poca información y que además no la compartían en toda la fila, por lo que quienes estaban hasta al final no sabían si aún tendrían acceso a la vacuna o no.

Una vez adentro de la universidad, todo cambió. Los recibieron con toldos y sillas acomodadas con distancia, el personal les daba la bienvenida y les explicaba que esperarían al menos 2 horas y media; colocaron señalética grande y visible, y pusieron a su disposición baños limpios y una cafetería.

 

 

Y coincidieron algunos servidores de la nación encargados de hacer el registro en que son pocos para la cantidad de personas. “Está pesadísimo”, dijo una trabajadora quien prefirió el anonimato y explicó que las jornadas laborales son muy largas al grado que no duermen. “Llegamos desde las 6 de la mañana, el lunes nos fuimos a las 11 y de aquí a que llegue a mi casa solo me quedan algunas horas para dormir y volver a estar acá”,

De acuerdo con la institución, hasta el segundo día pudieron negociar con las autoridades de salud para pasar a los adultos mayores, sentarlos en una silla y ahí atenderlos durante todo el tiempo. Es decir, registrarlos, vacunarlos y hacerlos esperar media hora de observación sin moverlos de su lugar. De esta manera pudieron agilizar los procesos y tener a mil 50 personas en el campus en lugar de paradas afuera.

Para Tlaquepaque se tienen previstas 58 mil 500 dosis y en el ITESO se vacunarán aproximadamente a mil 500 personas diariamente hasta el jueves. Este martes, de acuerdo con el gobernador Enrique Alfaro, llegaron 108 mil 225 dosis de Pfizer-BioNTech que además se repartirán entre los estados de Jalisco, Aguascalientes y Michoacán.

Después de la larga espera, todos los adultos mayores se emocionaban cuando las médicas les pedían descubrir un brazo. Salían las miradas expectantes y de emoción mientras sacaban las jeringas de las pequeñas hieleras, las acercaban al brazo y en cuestión de segundos les daban el pinchazo. “Listo, mi bonita”, le dijo una trabajadora de salud a una mujer que no pudo contener las lágrimas. “¿Apoco ya?”, le respondió.

Treinta minutos después y tras asegurarse de haberse registrado, salían tranquilos a la espera de la siguiente dosis.

“Sí se sufre poquito, ojalá que para la otra ocasión que nos toque (la segunda dosis) haya una mejor organización; recomiendo que sea por apellidos y que nos llamen, y que haya más días”, comentó esperanzado Rodolfo Herrera quien también esperó por horas desde el lunes para conseguir la vacuna.

Será hasta recibir la segunda dosis que los adultos mayores en Jalisco estén cubiertos a más del 90% contra la COVID-19, pero por lo pronto, ya muchos dieron un paso más hacia la promesa de salir a las calles con más tranquilidad.

 

 


En Territorio buscamos involucrar a nuestros lectores en el fortalecimiento del trabajo periodístico que realizamos. Por eso necesitamos de su apoyo para producir información con utilidad, permanencia, calidad y rentabilidad. Este trabajo es posible gracias a tu contribución. Si quieres apoyar a Territorio, puedes adquirir una membresía desde acá, comprando algunos de nuestros productos en la tienda o asistiendo a alguno de nuestros cursos.

#TerritorioBienPúblico

Katia Diéguez

Katia Diéguez

Es periodista formada en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en Jalisco. Desde su formación como estudiante y ahora como profesionista ha trabajado en diferentes medios locales como Más por Más, el Diario NTR, Territorio y Mural de Grupo Reforma. En este último trabajó como reportera de la sección local y realizó coberturas diarias y de investigación principalmente en temas de género, derechos humanos, infancia, diversidad sexual y educación. Además, ha complementado su educación con cursos y talleres de periodismo narrativo, de investigación, transparencia, género y derechos humanos.